Una respuesta al jobling: la necesidad de estar “fuera” (Parte 2) – Estudio Bíblico

II

Por otra parte, la hipoteca de la existencia del forastero es el precio que ha tenido que pagar por la convicción de que hay un interior donde él no está. Como dijo Kafka, fue una suerte que el hombre fuera expulsado del Edén, “pues si no hubiésemos sido expulsados, el Paraíso habría tenido que ser destruido” (Kafka: 29).

A. Exégesis estructural de Génesis 2 y 3
Daniel Patte y Judson F. Parker
Universidad de Vanderbilt

Resumen

El objetivo de esta exégesis de Génesis 2 y 3 es dilucidar el sistema de valores profundos, o universo semántico, que presupone el texto. Para ello, el análisis procede en varios pasos (siguiendo el método presentado en Patte & Patte, 1978a yb): la identificación de los niveles narrativos; el establecimiento del sistema de transformaciones narrativas pertinentes que caracterizan cada nivel; el establecimiento de los sistemas simbólicos correspondientes a los sistemas de transformaciones pertinentes; y el estudio de estos sistemas simbólicos, para mostrar cuáles son los valores profundos que les dan coherencia y forman el “horizonte de sentido” (o universo semántico) en el que se despliega el texto

0.1 El objetivo específico de nuestra exégesis.

Nuestra exégesis sigue un método bien definido basado en un modelo teórico de una parte de la red estructural que opera en los textos narrativos (presentado en Patte & Patte, 1978 a & b). Su fin último es dilucidar el sistema de valores profundos, o universo semántico, que presupone el texto en su forma actual. Estos valores profundos (o valores simbólicos, o también convicciones como “verdades evidentes”) son elementos de la visión de la vida y del mundo mantenida como evidente o revelada por el autor o redactor (ya sea colectivo o individual).

Constituyen el marco semántico dentro del cual el autor piensa, habla, actúa (y, por lo tanto, deben contrastarse con el sistema simbólico que el autor domina, transforma y crea, al menos en cierta medida). Estos valores profundos constituyen el “horizonte de sentido” del texto. Como tales, NO son los valores (o temas) centrales manifestados por el simbolismo del texto. Son periféricos aunque fundacionales. No son aquello sobre lo que se enfoca el texto, aunque son lo que enfoca el texto, su visée. Los valores profundos del universo semántico no deben, por tanto, confundirse ni con los códigos (estudiados por Boomershine) que son sistemas culturales utilizados en un texto, ni con las categorías semánticas (estudiadas por Jobling) que son temas semántico/simbólicos.

0.2 Estos valores profundos también se denominan valores simbólicos porque se manifiestan en ciertas dimensiones simbólicas del texto, a saber, en las connotaciones de los elementos textuales, en las relaciones metafóricas, en resumen, en el “sistema simbólico” del texto (un término técnico que NO pretende designar todas las dimensiones simbólicas de un texto).

Tanto el sistema de valores profundos como el sistema simbólico se organizan paradigmáticamente de tal manera que constituyen una serie de isotopías interrelacionadas (definimos isotopía como un conjunto coherente de valores profundos). Las relaciones cuasi-lógicas del cuadrado semántico son los principios fundamentales que gobiernan su organización paradigmática.

0.3 Nuestra investigación ha demostrado que existe, en cualquier narrativa, una correspondencia entre la organización del sistema simbólico y la organización narrativa, a pesar de que estos se rigen por principios bastante diferentes (la primera es paradigmática, la segunda sintagmática). En virtud de esta correspondencia, el estudio de la organización narrativa (que suele ser una tarea más fácil) proporciona criterios para el establecimiento del sistema simbólico del texto y para el estudio del sistema de valores profundos. De hecho, cada paso del análisis puede ser verificado por cada uno de los demás.

0.4 Nuestra exégesis, por su propia finalidad, se centra exclusivamente en determinados aspectos del texto: Aquellos que manifiestan el sistema de valores profundos. Así, damos cuenta de ciertas características, y sólo de ciertas características, de la organización sintagmática y paradigmática de los sistemas de significación del texto. NO damos cuenta de las manifestaciones textuales relacionadas con la participación del texto en un proceso de comunicación.

En nuestra opinión (cf. también Greimas y Courtès, 1979, pp. 157-160), estas características posteriores, a través de las cuales el texto tiene un efecto retórico y estético, incluyen a) las secuencias de acción (estudiadas por Culley), las trayectorias narrativas y la unificación de la organización sintagmática en cuanto a personajes, tiempos y lugares; b) la organización paradigmática en términos de temas (semánticos) expresados ​​en figuras simbólicas; yc) la correlación de estas figuras sintagmáticas y paradigmáticas mediante dispositivos retóricos (estudiados por Boomershine) y manifestaciones enunciativas como los discursos directos y en tercera persona (estudiados por White).

Según nuestro método, todas estas características se estudian mejor después de la realización del análisis que tiene como objetivo dilucidar el universo semántico del texto a través de un estudio de su sistema simbólico, que a su vez se basa en un estudio de la organización narrativa; sin embargo, no negamos que pueden estudiarse por sí mismos.

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