Una comparación de estilos narrativos en las historias de Agar (Parte 3) – Estudio Bíblico

III

En 6a, Abram casi parece tener la presteza de un marido moderno para esquivar el ataque. Nuevamente la relación entre Sarai y Abram envuelve la narración; el triángulo en desarrollo con Agar lo mueve hacia adelante.

Es importante señalar que este es un diálogo real, en el que los hablantes realmente se dirigen y se responden, a diferencia de muchos diálogos de la literatura antigua en los que los discursos se yuxtaponen significativamente para el lector, pero sin un contacto real entre los hablantes.

El versículo 6b relata dos eventos resultantes en 4 palabras: ¡la opresión de Sarai y la huida de Agar! En este punto, la historia está tan cerrada como puede ser: un problema de esterilidad, un intento de solución, una complicación debido a la maldad humana, la huida de Agar aparentemente anulándolo todo. Ahora Dios debe intervenir.

2.23 La tercera unidad está contenida en los versículos 7–8. Consiste en un diálogo en el que el lector no aprende nada nuevo, pero el ángel de Yahvé interioriza la situación5. El ángel “encuentra” a Agar, ms’. Este verbo, cuando se predica de Dios, tiene un significado técnico que va mucho más allá de las connotaciones del verbo inglés: incluye elementos de encuentro y de elección divina (cf. Dt 32, 10; Sal 89, 21; Oseas 12, 5). Luego se dirige a ella por su nombre y posición, «sirvienta de Sarai», indicando que conoce toda la historia.

Sigue una pregunta que sirve a dos propósitos: hace descender a Dios del plano de operación divino a la historia humana y, en segundo lugar, establece un diálogo en el que la persona humana se vincula en una postura comprometida ante Dios. El yahvista ya ha utilizado esta técnica narrativa en Gen 3, 9, 11, 13 y 4, 9a, 10a; lo usará de nuevo en forma diluida en 18:9. La respuesta de Agar en el versículo 8b expresa la esencia de la postura humana de Agar, sobre la cual Dios actuará (vss. 11-12) para establecer la postura histórico-teológica de los ismaelitas (cf. análogamente Gn 3,14-19; 4,11- 12; 18:10)6.

2.24 La cuarta unidad consiste en la profecía del ángel en los versículos 11–12. Esta intervención divina no es milagrosa de ninguna manera. Da un significado teológico, o una intención divina, a un hecho histórico observable, tal como el relato de la caída del hombre en Génesis 2-3 da una explicación teológica de la historia observable de la pecaminosidad del hombre. El discurso del ángel se expresa en 3 conjuntos de pareados (11a, 11b, 12a), seguidos de una única puntada final (12b). Los pareados son rítmicos, con 2 acentos en cada puntada del primero, 3 acentos en el segundo y 4 en el tercero.

En la puntada final, el ritmo se ralentiza y se suaviza hasta un final suave. En este punto, debemos notar que la pregunta en el versículo 8a también se hizo en un pareado con 2 acentos en cada puntada. Podemos notar además la tendencia hacia la versificación en los discursos precedentes: el discurso de Abram en 6a es un pareado con 3 acentos, que rima con el sufijo femenino de 2da persona; El discurso de Sarai en el verso 5 consta de 5 puntadas con un esquema de rima como una quintilla (las puntadas 1, 2 y 5 riman en kā, marcando 4 acentos excepto en la primera puntada emocional; las puntadas 3 y 4 riman en āh, marcando 2 acentos) ; el primer discurso de Sarai en el versículo 2a tiene una estructura más irregular.

2.25 La quinta unidad, ahora incompleta, es una nota etimológica final sobre el nombre de un pozo y el nombre del Dios que estaba asociado con él, en los versículos 13–14. Es una conclusión tranquila, narrada desde la distancia. Está claro que el yahvista se ha apoderado de algún material tradicional sobre Elim. Tanto aquí en el versículo 13, como arriba en el versículo 11, la introducción del nombre Yahweh altera la lógica etimológica de los materiales tradicionales que tratan de El: yišmā’ēl y ‘ēl rō’î. Sin embargo, sacrifica esta lógica a su programa teológico del yahvismo (cf. Gn 4,26; 14,19-22)7.

2.3 Ahora se pueden hacer algunas observaciones generales, resumidas.

2.31 En primer lugar, podemos señalar que el yahvista al contar su historia ha condensado notablemente las fuentes orales anteriores. La explicación del nombre Ismael en el versículo 11, que Yahweh había “prestado atención a vuestra aflicción” (RSV) šāma‘ YHWH ‘el ‘onyēk es una elipse mayor. Dios escucha el clamor de alguien, no la aflicción de alguien8. Pero en esta historia se ha dejado de lado el grito de Agar. Agar ha sido reducida a favor de Sarai.

Además, las personas se relacionan entre sí en esta historia, no con Dios. Las elipses yahvistas son frecuentes. Por ejemplo, en la historia del diluvio, el yahvista omite toda mención a la construcción de un arca. Se da por sentado, y simplemente se le dice a Noah que entre. O nuevamente en la historia de Sarai en Egipto, Faraón de repente pregunta por qué Abram no le había dicho que Sarai era su esposa (12:18). Nunca se nos dice cómo Faraón supo esto.

2.32 En segundo lugar, el principal papel humano y la responsabilidad de la acción en esta historia se le ha dado a una mujer, Sarai, y la principal tensión narrativa se da entre dos mujeres. ¡Es Sarai en el versículo 2 quien comienza la acción al hacer un arreglo matrimonial para Abram! En el versículo 5 es ella quien exige acción contra Agar, y en el versículo 6 ella maltrata a Agar hasta el punto de que esta última huye.

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