“Tiempo de asesinar y crear”: visiones y revisiones en el evangelio de Pedro (Parte 5) – Estudio Bíblico

V

CASTIGO: Se hacen más indicaciones del castigo hacia los antagonistas. Estas son también anticipaciones (cf. Sab 4,20):
Y ellos cumplieron todas las cosas y llevaron a término los pecados sobre su cabeza. Ahora muchos anduvieron con lámparas, pensando que era de noche, (y) descansaron. (5.17, 18)

ORACIÓN: Dentro de este género el justo expresará su inocencia, frustración o confianza en la oración. Aquí el grito de abandono puede verse como una oración de liberación:
Y el Señor clamó, diciendo: “Poder mío, (mi) poder, me has abandonado”. (5.19a)

RESCATE: Suele entregarse al protagonista al borde mismo de la muerte. Solo en Sab 3:2–4 y 2 Macabeos 7 hay rescates “post mortem”. Aquí el rescate se combina con una exaltación, que en la mayoría de los casos ocurre en un escenario de corte:
Cuando dijo (esto), fue llevado arriba. (5.19b)

VINDICACIÓN: En este componente se demuestra que el protagonista tenía razón o era inocente. La reivindicación, como es el caso aquí, puede demostrarse por el giro de los acontecimientos:
Y al mismo tiempo, el velo del templo de Jerusalén se rasgó en dos. Y luego arrancaron los clavos de las manos del Señor y lo pusieron en tierra. Y toda la tierra tembló y hubo gran temor. (5.20–6.21)

REACCIÓN/ACLAMACIÓN: Se nota el asombro y asombro de los antagonistas ante el rescate y reivindicación del protagonista. Esta sorpresa es consecuencia de las suposiciones de los antagonistas sugeridas en el calvario. Aquí el pueblo, al presenciar los hechos sísmicos, declara que el Señor es “justo” y se arrepiente de su acción:
Todo el pueblo murmuraba y se golpeaba el pecho, diciendo: Si por su muerte han sucedido estas grandísimas señales, mirad cuán justo fue. (8.28b)

Lo que tenemos, entonces, es una narración que manifiesta muchos de los componentes genéricos de la historia de persecución y reivindicación. En contraste con el estilo prevaleciente de esta tradición (por ejemplo, 2 Macabeos 7, donde se dan personajes específicos para los protagonistas y los antagonistas), esta historia aparentemente sigue más de cerca el estilo narrativo de la Sabiduría de Salomón, donde el único título es el “ uno solo”, el “hijo de Dios”. Con el uso del título “el Señor” estamos a solo un paso de la lectura de la historia del justo como un tipo.

2. Preguntas y Complicaciones

También debemos señalar que faltan algunos componentes bastante significativos de este género, como la provocación, la conspiración y la acusación. Uno podría simplemente señalar que la naturaleza fragmentaria de la evidencia los excluye. Por otro lado, como he señalado anteriormente, bien puede haber algunas indicaciones indirectas con respecto a los cargos formulados contra el «justo». En 3.7b y 4.11 tenemos tal posibilidad en el título «rey de Israel». ¿Podría haber algún material previo que sirviera como provocación, lo que condujo a tal acusación?

Por supuesto, también hay que tener en cuenta que, en la tradición de este género, tal acusación estaría desde el principio sujeta a malentendidos y probable ironía. En otras palabras, puede que ni siquiera haya sido un reclamo directo a la realeza lo que provocó la acción. Tal lenguaje puede representar mejor la respuesta mal interpretada del “pueblo”.

Este último punto plantea una cuestión adicional sobre el término ὁ λαός (“el pueblo”). ¿Por qué este nivel primario de narrativa tiene un término tan colectivo? ¿No sería esto una indicación de una tradición posterior? ¿Este uso está simplemente en consonancia con el estilo de los antagonistas que se encuentran, por ejemplo, en Sabiduría de Salomón 2–5? ¿Podría haber alguna pista aquí para una mejor comprensión de esta narrativa?
Finalmente, ¿el término παρέδωκεν (“él entregó”) (2.5c) nos da alguna posibilidad de ver una conspiración en acción, a pesar de que el material anterior es inexistente? ¿Quién debe ser entendido como el que entrega al Señor?

En la última versión se aclara esta ambigüedad. ¿Podría incluso haber algún sentido de una “entrega” originalmente divina o predestinada? Al señalar cómo el término παραδιδόναι no se refería en Pablo (1 Cor 11:23) a la traición sino al destino de un mártir, Burton L. Mack (1988: 299) ha argumentado que Marcos aprovechó al máximo el potencial narrativo de ese término conectar la etiología de la comida de culto con la sabia historia de la persecución. En este sentido, el personaje de Judas completa el relato y promueve la complicación narrativa de Marcos. ¿Podríamos ver en Gos. Mascota. ¿Un intento anterior de ampliar la noción del destino de un mártir?

Ahora Nickelsburg ha ofrecido una hipótesis de una narrativa de pasión anterior a Markan, que ya empleaba el género de la historia del justo (1980: 183). En esta historia hipotética habría habido el uso de una “cristología de la sabiduría” para explicar cómo la muerte y exaltación de Jesús significó el fin del antiguo orden, particularmente de las autoridades del templo. La amenaza de destruir y reconstruir el templo estaría en los labios de Jesús.

La provocación para la posterior acción y reivindicación ciertamente estaría ahí. A la luz de su sugerencia creativa, se podría argumentar que esta narrativa principal de Gos. Mascota. sigue de acuerdo con la hipótesis de Nickelsburg.

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