Temas de conflicto en las narrativas de Jacob (Parte 4) – Estudio Bíblico

IV

Las acciones y también el carácter del héroe pueden estar matizados tanto por los prejuicios como por el conocimiento especial que el narrador tiene a favor y en contra del grupo identificado y el héroe sin embargo, no obstante, el comportamiento esencial del héroe tiene una vida propia e independiente, sujeto a las convenciones narrativas normales del relato heroico.

5.1 En la medida en que la simbolización de un pueblo o de un grupo se limita a la de un elemento coadyuvante (un “punto de atracción”), el relato en su conjunto carece tanto de la intención historiográfica propia del cuento tipo 2, como de la finalidad sociológicamente descriptiva característica de los tipos 4 y 5. Su estructura esencial sigue siendo la del 1, el relato heroico.

6.0 La importancia de esta categorización para la comprensión de los temas del conflicto se puede ver en una breve revisión de las narraciones de Génesis en discusión. Preliminarmente a esta revisión, sin embargo, es apropiada una breve discusión de las genealogías de Génesis. El Seper toledot de Adán en Gen 5:1a, 3ff. es un árbol genealógico motivado etiológicamente, que ilustra la distribución de los pueblos en el mundo antiguo.

Génesis 11:10-26 es un relato de situación en forma de genealogía cuyo propósito original era ilustrar las interrelaciones de varios grupos palestinos por medio de una ficción narrativa que relaciona a sus respectivos antepasados: Abram, el patriarca de los ismaelitas, edomitas y israelitas; Nahor, el patriarca de las tribus arameas del norte de Transjordania; y Harán, el patriarca de Moab y Amón (cf. Thompson, 1974:306f.).

En el esfuerzo de redacción secundario (11:27, 31b, 32b; 12:5), el redactor asume un significado historiográfico que pertenece a la genealogía de 11:10-26, lo que ubicaría el origen de los patriarcas o de posiblemente pueblos relacionados en el norte de Mesopotamia. Este supuesto histórico se armonizó luego con otros materiales narrativos tradicionales a disposición del redactor.

En este desarrollo, tenemos una interacción de varios tipos diferentes de motivación literaria. El elemento historiográfico o Stammessage es, sin embargo, completamente redaccional y secundario. Si bien se puede decir que el redactor había entendido que estos grupos o los patriarcas provenían del norte de Mesopotamia, también se puede afirmar claramente que la historicidad de esta narración fue puramente una construcción del propio redactor. Las narraciones de Jacob-Laban/Jacob-Esaú están abiertas a un análisis similar.

6.1 Una discusión sobre el uso de nombres epónimos en Génesis requeriría un artículo en sí mismo (cf. Johnson; Thompson, 1974:50f., 298–308, 311–314). En resumen: un antepasado epónimo, en contraste con un antepasado heroico, deriva su nombre directamente del de un pueblo (por ejemplo, Ismael, el padre de los ismaelitas, o Argos, el rey de Argos). Por eso, el uso de tal antepasado en un cuento puede ser en sí mismo una indicación de que el cuento tiene la función historiográfica del Stammessage.

Sin embargo, una vez creado, el antepasado epónimo tiene vida propia, independiente del grupo o lugar que le dio origen. Los relatos posteriores sobre este antepasado pueden carecer por completo de ese significado historiográfico o este elemento de la narración puede reducirse a un mero «punto de atracción». Los antepasados ​​heroicos, en cambio, son originalmente héroes independientes, como Gilgamesh y Abraham, sobre quienes se cuentan historias; no son simplemente elegidos arbitrariamente, nombres tempranos como diría Gunkel.

Solo secundariamente, y luego solo en el contexto de narraciones más extensas, estos héroes a veces se identifican (generalmente por medio de epónimos) como representantes de pueblos (por ejemplo, la identificación de Jacob con Israel en Gén 32:28, 29). Sin embargo, una vez que se hace tal identificación, el análisis se vuelve extremadamente complejo ya que los relatos posteriores pueden asumir un carácter epónimo para un “ancestro” originalmente heroico.

De manera similar, los esfuerzos de redacción a menudo relacionan a los héroes con genealogías en gran parte homónimas, lo que otorga un significado epónimo a los desarrollos posteriores en las tradiciones sobre los héroes. Además, otros relatos sobre el héroe pueden ser reinterpretados por la tradición sobre la base de su condición de epónimo secundario (así Gn 17:5).

Algunos de los ancestros heroicos en Génesis son Nacor, Harán, Abraham, Lot, Isaac, Jacob, Esaú y José. Algunos de los antepasados ​​epónimos más obvios son Ismael, Israel, Efraín, Judá y Benjamín. Estos tres últimos se derivan claramente de nombres orientados geográficamente. En general, la identificación de los doce hijos de Israel como epónimos de las doce tribus como tales es dudosa, dados los gravísimos problemas no resueltos relativos a su historicidad.

Dentro de la historia de la transmisión se usan con el mismo nombre (así Génesis 49). Sin embargo, falta conocimiento histórico de los referentes epónimos de Génesis 49 como tribus o pueblos.

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