Sobre la noción de género en “Parábola y relato ejemplar: una aproximación literario-estructuralista” de vía (Parte 4) – Estudio Bíblico

IV

Son producto, por tanto, de gramáticos7. Ahora bien, a los gramáticos simplemente no les preocupa la cuestión del género. Esto es cierto para los gramáticos tradicionales que se limitan a oraciones o secuencias de oraciones (como en el análisis del discurso); y hemos visto que también es cierto de Greimas, que se preocupa por gramática nativa. Si bien algunos folcloristas han intentado tratar los géneros dentro de un marco generativo, es justo decir que aún no lo han logrado.

Así, mientras Via sigue a los gramáticos de TG ya algunos poéticos generativos con su modelo generativo, se aparta de ellos cuando inserta la noción de género en el modelo. La pregunta es, ¿puede el modelo recibir esta inserción sin transformarse radicalmente? Lo dudo, pero dudar es tan insuficiente como afirmar que puede. Se debe trabajar más antes de que se pueda asumir una respuesta10.

2.32 El problema abierto por el uso que hace Via de la palabra “generar” conduce a dos interrupciones de su stemma generativo (diagrama 1), primero por la comprensión de los géneros como medios compartidos, que introducen a la audiencia de un texto o expresión, y segundo por la introducción de un hablante o escritor que debe ubicarse entre los niveles estructural profundo y genérico o antes del nivel profundo. Si bien Via se refiere a Jesús como un orador, no queda claro en su discusión dónde debe ubicarse el orador.

De hecho, a menos que haya malinterpretado completamente el argumento de Via, ¡los niveles estructurales profundos y genéricos existen solo en la cabeza de Jesús! Por supuesto, este no puede ser el caso si los géneros son medios culturales. Sin embargo, dado que Via no ha abordado los puntos que he estado planteando, presento en el diagrama 2 una revisión del stemma representado en el diagrama 1:

Diagrama 2

Estas alteraciones rediseñan efectivamente el modelo gramatical de Via en términos del modelo clásico de comunicaciones introducido por Roman Jakobson (1960)11.

2.33 La importancia del diagrama 2 es que aísla como un problema analítico separado la cuestión de cómo un hablante/escritor ha dado forma a sus enunciados en relación con el sistema genérico de medios en su comunidad lingüística.

Dentro de este problema veo tres centros y etapas de estudio: (1) análisis de textos (composiciones) por las características estructurales distintivas por las cuales pueden diferenciarse genéricamente12; (2) análisis de los elementos y la sintaxis (es decir, los principios por los cuales se organizan los elementos) 13 que son constitutivos de cada género; (3) análisis de la relación entre composición y género en cada enunciado o texto. (N.B.: Es en relación con estas etapas, y especialmente con la forma en que determinamos lo que constituye los elementos y la sintaxis, que la discusión del análisis textual y actantiel tendría más sentido, no con las «estructuras profundas» que ahora deben ser consideradas «. )

2.34 El segundo problema que plantea la noción de géneros como medios para el stemma de Via y su modelo gramatical tiene que ver con su “estructura profunda o base”. He omitido intencionalmente esta rúbrica del diagrama 2 porque las estructuras genéricas y de superficie comprenden un área discreta de investigación que plantea preguntas sobre el significado de las «estructuras profundas» de Via. Una vez más, podemos comenzar con dos puntos.

2.35 Primero, debido a que las estructuras textuales y genéricas están estrechamente unidas entre sí (solo tenemos las últimas en las primeras, y luego en los textos) y debido a que las estructuras genéricas son metafóricamente más profundas que las estructuras superficiales14, una forma de lidiar con el «profundo estructuras” sería incorporarlas a la noción de estructura genérica como se indica en el diagrama 2. Sin embargo, esta posibilidad depende del grado en que los mapeos generativos TG para oraciones del lenguaje natural puedan aplicarse analógicamente a estructuras supraorales.

En el estado actual de la investigación, no veo suficiente acuerdo entre los lingüistas, que discuten si su estructura base, su punto de partida esquemático, es sintáctico o semántico, o un convincente enfoque folclórico o poético generativo de los géneros. Quizás los presentes comentarios sobre el género estimulen una mayor reflexión sobre la posibilidad número uno.

2.36 En segundo lugar, debido a que tanto los lingüistas como los folcloristas TG (algunos de los cuales también son antropólogos) se han ocupado de las estructuras oracionales y supraorales como fenómenos universales y no meramente específicos de la cultura, es decir, como algo más que medios culturales aprendidos, también tenemos que considere otra posibilidad con respecto a las “estructuras profundas”, una que tiene que ver con los tipos universales de expresión (ver arriba, 2.13), tipos que pueden considerarse como estructuras realmente profundas15. Estas estructuras requieren mayor consideración debido a su relación problemática con los medios culturales y debido a su importancia para una hermenéutica estructuralista en la crítica bíblica.

2.37 Como he sugerido, el trabajo de los críticos estructuralistas en los estudios del folclore está más estrechamente relacionado con lo que han estado haciendo los estudiantes bíblicos que el trabajo de los críticos literarios estructuralistas16.

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