Sistemas simbólicos e interpretación de las Escrituras: una introducción a la obra de Paul Ricoeur (Parte 4) – Estudio Bíblico

IV

Pero al mismo tiempo, el lenguaje se distorsiona: es equívoco, tiene múltiples significados, significa más de lo que dice. Debido a que los hombres nacen en el lenguaje, el lenguaje no es tanto hablado por hombres como hablado a hombres. El lenguaje ordinario tiene una ambigüedad incurable, una construcción anfibólica y una confusión inherente a las expresiones idiomáticas ya la metáfora. El habla es el resultado del deseo insatisfecho, pero para Ricoeur, la restauración del sentido siempre se dirige hacia el kerygma:

Totalmente Otro sólo en la medida en que se dirigía a mí; y el kerygma, la buena nueva, es precisamente que se dirige a mí y deja de ser el Totalmente Otro… pues lo que se aniquila en nuestra carne es el Totalmente Otro como logos. De este modo se convierte en un acontecimiento del habla humana y sólo puede ser reconocido en el movimiento de interpretación de este habla humana. (1970: 525)

El giro que Ricoeur ha hecho hacia una preocupación por el lenguaje como central fue provocado por cuatro razones, todas las cuales han tenido y están teniendo un impacto en los estudios bíblicos: (1) la reflexión sobre la teoría psicoanalítica; (2) el cambio en la escena filosófica en Francia, donde el estructuralismo amenazó con reemplazar al existencialismo así como a la fenomenología; (3) el continuo interés en el lenguaje religioso y específicamente las teologías de la Palabra; y (4) un creciente interés en las escuelas británica y estadounidense de filosofía del lenguaje ordinario y de crítica literaria.

En la última parte de este artículo, se harán algunas sugerencias sobre las implicaciones y la importancia de este trabajo de Ricoeur para quienes están involucrados en la interpretación bíblica.

Publicada el
Categorizado como Estudios