Respuesta a Boomershine: estructura y narración. Una visión enunciativa (Parte 3) – Estudio Bíblico

II

El efecto de significado es el de crear un enunciado discursivo que no solo es consciente del significado de la narración como un todo, sino que está persuadido de la bondad, la estructura y estructuración del texto. En el nivel de la expresión el enunciador asume el rol de organizador de los enunciados y manifiesta un “punto de vista narrativo” (o perspectiva). En el nivel del contenido, el enunciador funciona como autoridad y fuente del universo semántico, es decir, el mundo semántico del texto. En primera instancia el enunciador equivale al tradicional “narrador”; en el segundo el “autor implícito” (W. Iser).

2.4 Cuando aplicamos esta distinción al análisis de Boomershine, podemos aclarar las funciones del «narrador» en Génesis 2-3 en diferentes niveles del texto. Encontramos que la función del enunciador en el nivel del significante es la preocupación del análisis retórico, mientras que el papel del enunciador en el nivel del significado es la preocupación del análisis estructural narrativo.

2.5 Benvéniste y Jakobson han demostrado que la estructura enunciativa se manifiesta en una variedad de formas: el sistema pronominal, las formas verbales, los deícticos, la organización y el patrón de los enunciados, la modalización del contenido del mensaje y similares. Cuando prestamos mucha atención a los marcadores de presencia/ausencia enunciativa, podemos distinguir dos funciones enunciativas diferentes dentro del texto: en el nivel de la forma de expresión, la enunciación narrativa organiza y da continuidad al flujo narrativo de eventos (por ejemplo, proporciona voz narrativa, estructura de la trama, perspectiva); en el nivel de la forma del contenido la enunciación discursiva relaciona y manipula al enunciador (texto-receptor). En primera instancia, el proceso de enunciación estructura la lógica superficial del texto y garantiza su coherencia; en el segundo, estructura la comunicación global entre el emisor del texto y el receptor del texto.

Enunciación narracional en Génesis 2–3 (El enfoque retórico)

El análisis retórico de 3.0 Boomershine produce una segmentación del texto en cinco partes. En la juntura entre segmentos ubicamos marcadores enunciativos que, sugerimos, explican y fundamentan esta división. En 2:4 el marcador se manifiesta como la interfaz de dos tipos de narración; uno donde el enunciador-como-narrador está abiertamente presente (el “discurso” de Benvéniste) y el otro donde el enunciador-como-narrador está abiertamente ausente (“histoire”). V. 2:4a muestra una conexión deíctica y anafórica con 1:2ff. vv. 2:4–18 manifiesta pocos marcadores deícticos o temporales, incluidos los pronombres personales.

En 2:18, la וִ más la introducción al discurso directo marca un cambio en el flujo narrativo al discurso (énonciation énoncé). Aquí el enunciador-como-narrador se convierte en un personaje narrativo separado: el “yo” es tanto Señor como narrador de Gen 2-3. En 3:1 tenemos un contraste importante con 2:24. El interpretativo אל, que también tiene una función enunciativa discursiva, señala una evaluación del enunciador-como-narrador dentro de la historia.

En 3:8 וִ señala otro cambio en la acción narrativa seguido de una referencia discursiva (yo-tú). Finalmente, a las 3:14 comienza un discurso extenso en segunda persona. Cuando se toma junto con otras características de la superficie (patrones quiásticos, estructuras poéticas), la presencia/ausencia de marcadores enunciativos proporciona pistas importantes en una primera aproximación a la organización, segmentación y, finalmente, interpretación del texto.

Enunciación discursiva en Génesis 2–3 (El enfoque estructural narrativo)

4.1 Los marcadores enunciativos que funcionan al nivel de la forma del contenido señalan la manipulación del texto-receptor por parte del texto-emisor. Los marcadores enunciativos brindan pistas sobre la estructura semántica general del texto o, en términos de van Dijk, «macroestructura». Boomershine se refiere a estos elementos de la estructura global cuando habla de la apelación o invitación del narrador al lector, que es aceptada o rechazada. Sin embargo, falta una aclaración adecuada de la función del narrador. Debemos captar una macroestructura global antes de poder evaluar completamente el sentido de las características subordinadas y su significado.

4.2 La enunciación discursiva está presente en dos lugares clave: 2:24 y 3:23. En 2:24 אל señala que el enunciador está «fuera» del flujo narrativo de los eventos, «mirando hacia abajo» desde arriba. Esta distancia interpretativa marca una modalización de la narración respecto de lo que debería o debería suceder (“devoir”) y lo que es verdadero, falso, secreto o mentira (“veridiction”). Estos valores semánticos descansan en un segundo orden o nivel metanarrativo donde se encuentran los valores semánticos compartidos de emisor de texto y receptor de texto.

4.3 La manipulación de valores semánticos de primer orden (los eventos narrativos “codificados” articulados por el enunciador-narrador) juega con la creación de un sujeto-lector con respecto a su disposición y/o competencia para saber y/o hacer en relación con el texto. El enunciador discursivo modaliza el contenido de su mensaje y efectúa un enunciado manipulado.

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