«¿Qué has venido a ver?» Caracterizaciones de Juan y Jesús en los Evangelios (Parte 16)

XVI

¿Cuáles son las implicaciones de nuestro análisis? Tres cuestiones en particular parecen apremiantes. Dado que estos son el resultado directo de nuestra investigación de 7:18–35, es necesaria una breve explicación sobre la formación de Q. Kloppenborg ha demostrado convincentemente que la composición de Q puede entenderse en tres fases, comenzando como una colección de seis unidades de instrucción estructuradas de manera similar: (1) 6:20b–49; (2) 9:57–62; 10:2–11, 16; (3) 11:2–4, 9–13; (4) 12:2–7, 11–12; (5) 12:22b–31, 33–34; y (6) 13:24; 14:26–27; 17:33; 14:34–35 (1987a: 342–45).3

Este estrato formativo luego experimentó una expansión literaria secundaria mediante la adición de varios bloques de dichos proféticos y apocalípticos, así como materiales polémicos dirigidos contra «esta generación» (3 :7–9, 16–17; 7:1–10, 18–28; 16:16; 7:31–35; 11:14–52; 12:39–59; 17:23–37). Finalmente, la historia de la tentación (4:1–13) se colocó entre la predicción del “que vendría” (3:16–17) y el sermón inaugural de Jesús (6:20b–49), moviendo Q en la dirección de un presentación “biográfica” de los dichos de Jesús.

Nuestro análisis se ha centrado en un bloque de dichos (7:18-35) compuestos en la segunda etapa de Q (Q2). El primer orden de investigación es analizar otros bloques de Q2 “discursos”, para ver si alguno de ellos también se ha compuesto de acuerdo con el patrón de elaboración de chreia. Eso nos permitiría apreciar no sólo los orígenes históricos de la tradición sino también sus desarrollos literarios.

Además, hemos descubierto que se han utilizado tradiciones anteriores en la composición de esta unidad. 7:24–26, por ejemplo, es un dicho tradicional, paralelo a Gos. Thom. 78, que ha sido explicado en Q por la adición de dos declaraciones separadas por una autoridad (vss 27, 28). El segundo orden de investigación es indagar si y cómo se han utilizado otros dichos tradicionales (Q1) en la composición de unidades posteriores (Q2).

Tal indagación podría ser especialmente esclarecedora para clarificar nuestra comprensión de aquellas perícopas en las que la historia textual y la historia social se superponen pero no encajan. Finalmente, hemos observado que 7:18–35 caracteriza a Juan y Jesús no como predicadores escatológicos sino como figuras cínicas.

Ese hallazgo es sorprendente, no solo porque los títulos aparentes «el que ha de venir» y «el profeta» se consideran típicamente escatológicos, sino también porque esta segunda etapa de Q generalmente se considera apocalíptica.

Sin embargo, nuestro análisis ha demostrado que las preocupaciones conceptuales que sustentan toda esta perícopa se rigen claramente por una forma sabia de ver el mundo, no por una visión apocalíptica. En consecuencia, el tercer orden de investigación es reevaluar los orígenes de la tradición de Jesús a la luz del carácter secundario de la imaginación apocalíptica. 7: 18–35 bien puede servir para indicar que tanto Juan como Jesús han sido reformulados apocalípticos solo en etapas posteriores de la tradición.

Obras Consultadas
Bauer, Walter
1979 Un léxico griego-inglés del Nuevo Testamento y otra literatura cristiana primitiva. 2d ed. Rev. Frederick W. Danker. Trans. William F. Arndt y F. Wilbur Gingrich. Chicago/Londres: Prensa de la Universidad de Chicago.
Berger, Klaus