Paroimiai en el Evangelio de Juan (Parte 1) – Estudio Bíblico

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Resumen

El evangelio de Juan etiqueta gran parte de su propio contenido como paroimiai, un término que parece abarcar una variedad de formas y recursos literarios en ese evangelio, uno de los cuales es el proverbio. En este estudio preliminar se han aislado treinta y cuatro dichos proverbiales. Sus funciones van desde crear discordia literaria hasta proporcionar una base para algunos temas joánicos fundamentales.

Se analizan varios proverbios en sus contextos literarios y se sugieren algunas implicaciones posibles para comprender el evangelio.

1.0 Una característica reconocida del evangelio de Juan es la variedad de rompecabezas literarios y conceptuales en los que parece florecer. Juan presenta un despliegue de metáforas, alegorías, adivinanzas, dobles sentidos, contradicciones y cesuras que se resiste, si no impide, a una fácil sistematización teológica. Un enfoque para resolver estos acertijos ha sido simplemente desmantelarlos, ya sea reordenándolos, dividiéndolos en fuentes o reasignándolos a múltiples autores o redactores. Incluso con tales teorías, los enigmas literarios intencionales permanecen.

Por lo tanto, Wayne Meeks ha descrito un segundo enfoque que reconoce que la mayoría de las aporías del evangelio eran aparentemente aceptables para el evangelista; por tanto, deben ser considerados un factor positivo para comprender su quehacer literario y teológico, así como, quizás, su situación histórica.
Mientras nos acerquemos a la literatura joánica como un capítulo en la historia de las ideas, desafiará nuestra comprensión. Sus metáforas son irracionales, desorganizadas e incompletas.

Pero si planteamos nuestras preguntas en la forma ¿Qué funciones tuvo este particular sistema de metáforas para el grupo que lo desarrolló? entonces incluso sus autocontradicciones y sus disyunciones pueden verse como medios de comunicación. (Mansos: 68)

2.0 ¿El evangelio es comprensible o no? Esta tensión se presenta implícitamente al lector por el mismo tipo de material utilizado: la metáfora, la alegoría, la ironía, el acertijo y similares invitan a la incomprensión, así como a una mayor comprensión. Sin embargo, el evangelio también admite explícitamente esta tensión en 16:25 donde Jesús dice: “Os he dicho estas cosas en paroimiais. Viene la hora en que ya no os hablaré en paroimiais sino parrēsia̧”; en 16:29 se da el mismo contraste al revés: “Dijeron sus discípulos: ‘Mira, ahora hablas en parrēsia̧ y no hablas paroimian oudemian’”. (Este mismo contraste también se encuentra en 7:4–10, 26 para describir el comportamiento de Jesús).

Estos versículos generalmente se han entendido como una referencia no solo a los versículos inmediatamente anteriores, sino a todas las palabras de Jesús en el evangelio (Brown: 734; Bultmann: 586–87). En realidad, 16:25–29 no se presenta como una línea divisoria después de la cual Jesús ya no habla paroimiai o después de la cual se le entiende. De hecho, el objetivo del pasaje parece ser subrayar la continua incomprensión de los discípulos (Lindars, 1972:513).

2.1 El término paroimia es exclusivo de Juan entre los evangelios, y aparece solo una vez fuera de 16:25–29, donde en 10:6 se refiere a dos parábolas de pastores en 10:1–5. Obviamente, más que este ejemplo específico está involucrado. Además, el uso que hace Juan del término abarca una variedad de formas literarias, dispositivos y conceptos, que incluyen adivinanza, proverbio, parábola, metáfora, alegoría, ironía, paradoja, enigma, aporía, etc. ¿Podría un análisis de las funciones literarias de estos elementos contribuir a una apreciación del origen, el género, el propósito y el escenario del evangelio? Con ese fin, el propósito de este artículo es centrarse en el material proverbial-parabólico del evangelio (sobre los acertijos de Juan, véase la fascinante obra de Leroy).

3.0 Antes de investigar los proverbios johaninos, se requieren algunos comentarios metodológicos sobre la identificación y función de los proverbios. La literatura sobre el proverbio es considerable y no es fácil de resumir, pero aquí no es necesaria una presentación completa de la discusión y sus puntos de vista.

3.1 En última instancia, la capacidad de reconocer un proverbio, o cualquier género, es intuitiva y se basa en suposiciones aprendidas y compartidas (Blehr). Una declaración se considera proverbial, no tanto porque sea tradicional, sino porque se ajusta a ciertas expectativas, o más probablemente porque hay pistas contextuales que señalan la presencia de proverbios (Abrahams, 1967: 181; Kirshenblatt-Gimblett). Entre los folcloristas (ver Abrahams, 1972) una comprensión general del proverbio es que es una declaración breve, impersonal, tradicional y fuera de contexto en la que se describe un incidente o experiencia en particular y de la cual se anima a abstraer metafóricamente un sentido.

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