Observaciones introductorias sobre el estudio estructural de la narrativa (Parte 9) – Estudio Bíblico

IX

¿Existe entonces una combinatoria de los motifemas, que pueda formalizarse más o menos en reglas “gramaticales”? La lingüística ha constatado “que hay un pequeño número de combinaciones estructurales reales de elementos en comparación con el gran número de elementos mismos y el gran número de combinaciones teóricamente posibles” (Dundes, 1964a: 35).

La combinatoria de los motifemas genera la masa inestimablemente grande de «narraciones» a partir del número extremadamente pequeño de motivos; sin embargo, sus posibilidades teóricas no se agotan ya que está sujeto a ciertas restricciones48.

Estos son evidentes en el hecho de que los motifemas aparecen en secuencias particulares de motivos recurrentes, que a su vez constituyen un número limitado de “esquemas narrativos” (“patrones”) (Dundes, 1964a: 61)49. A diferencia de Propp, quien demostró la invariancia secuencial sintagmática de las treinta y una “funciones” para su género, Dundes imputa a la secuencia motifémica una variabilidad limitada, con el fin de lograr una generalización de la metodología de Propp para todos los géneros “narrativos”.

Sobre esta base, su análisis de las “narrativas” indias [americanas], que ya se ha vuelto casi “clásico”, y es muy imitado en otras áreas etnográficas (1964a: 61-84, 85-96), ha intensificado precisamente por esta razón la sospecha de que los motivemas y las secuencias motifémicas son aquellos universales de la «narrativa» que forman la base de una gramática universal de la «narrativa» que es independiente y está situada por debajo del nivel de su realización en una lengua particular.

Esta sospecha sólo puede ser verificada o falseada empíricamente cuando, por ejemplo, también se aplica a las narraciones bíblicas. Aunque no puedo presentar aquí el extenso material recopilado por mí y mis profesores de investigación 50 , a continuación quiero dar algunas indicaciones de lo que se ha logrado mediante el análisis estructural de varias “formas” o géneros; así quedará claro el valor fundamental de las observaciones del estudio narrativo estructural para una revitalización revolucionaria de la exégesis bíblica; y el lector también puede comprender más fácilmente tanto las traducciones mencionadas anteriormente como los artículos en LingBib.

1.3.1.4 ¿Qué clase de reglas formalizables “gramaticalmente” resultan de la combinatoria limitada de los motifemas? En este punto volvemos a la lógica de las “funciones” ya discutida varias veces en este ensayo, ya que es ineludible en la comprensión de la metodología de Dundes. Esta lógica será fundamentada y desarrollada sistemáticamente en la segunda parte de este ensayo.

El propio Propp ya se refirió con frecuencia a una relación lógica entre “funciones” individuales51, algunas de las cuales organizó en una serie de elementos emparejados52, por lo que la combinación de ciertos pares de «funciones» se excluye lógicamente53. “Así encontramos establecida la presencia de ciertos elementos cuyas variedades están establemente conectadas entre sí por la fuerza de la necesidad lógica ya veces también artística” (1972:109 = 1968:109f.).

Dundes se refiere a estas sugerencias de Propp y destaca entre ellas principalmente las relaciones de oposición entre “Villainy” (VIII) // “Lack” (VIIIa) y “Lack Liquidated” (XIX) (1964a:52f.)54. * En consecuencia, construye sus principios metodológicos a partir de secuencias motifémicas y sus diversas combinaciones de narraciones «simples» y «más complejas» (1964a: 61 y ss., 85 y ss.), y al hacerlo permanece de facto atado al método de Aristóteles. “poética” (cf. arriba, sub 1.1). Dundes establece las siguientes secuencias motifémicas como “núcleos” (“nucleares”) de “narrativas”, para lo cual en cada caso doy como ilustración algunos ejemplos bíblicos.
1.3.4.1 La secuencia nuclear de dos motivos “Falta” (VIIIa; símbolo: Falta) ./.

“La Falta Liquidada” (XIX; símbolo: La Falta Liquidada) narra “un paso del desequilibrio al equilibrio” (1964a:61), por lo tanto, un movimiento o peripecia, que puede escribirse formalmente como Falta → Falta Liquidada. Este movimiento genera el género antes denominado “comedia”: “Los cuentos populares pueden consistir simplemente en relatar cómo se perdió la abundancia o cómo se liquidó la carencia” (1964a: 62, cursiva en el original). Me parece obvio que esta secuencia nuclear de dos motifemas Carencia → Carencia Liquidada debe ser fundamental para las narrativas “religiosas” en la medida en que el movimiento soteriológico progresa análogamente desde “Carencia” (teológicamente: “pecados”, “perdición”, “carencia”). de salvación”, “muerte”, etc.) a la “Carencia Liquidada” (teológicamente: “redención”, “salvación”, “resurrección”, “curación”, etc.), para las cuales los ejemplos serían superfluos.

De acuerdo con nuestro análisis, es igualmente evidente que en el NT especialmente el tipo de texto “historias de milagros” puede generarse a partir del “núcleo” de la secuencia motifémica Falta → Falta liquidada55. Según Bultmann, existen para la exposición de las historias de milagros “rasgos característicos que retratan la gravedad del sufrimiento para representar la obra del salvador bajo la luz adecuada”, como la duración de la enfermedad (por ejemplo, Mk 5,25ss., 9,21; Lc 13,11; Hch 3,2, 4,22, 9,33, 14,8; Juan 9,1), su carácter terrible o peligroso (por ejemplo, Mc 5,3 –5, 9:18, 22), los vanos intentos de los médicos (por ejemplo, Mc 5:16), etc. (cf. Bultmann, 1971:236–241; ET: 220–226).

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