Observaciones introductorias sobre el estudio estructural de la narrativa (Parte 7) – Estudio Bíblico

VII

Dado que Propp ha averiguado el sintagma del texto del cuento de hadas, pero no del «relato» en general, primero debemos determinar qué «función» está ligada paradigmáticamente a un par con qué otra «función» es su «consecuencia». Y así nos enfrentamos de nuevo a la cuestión de si hay una lógica de las “funciones” que subyacen a la sintagmática de todos los “relatos” como su base más universal. De acuerdo con lo dicho anteriormente, esta lógica debe ser conceptualizada según los principios del cuadrado o hexágono lógico si se quiere que sea un sistema coherente.

Una vez más, por lo tanto, el cuadrado lógico o hexágono tiene una relevancia metodológicamente central que, sin embargo, solo puede desarrollarse a continuación (sub 2), después de haber presentado otras consideraciones que son fundamentales para la formulación de la teoría en el estudio narrativo moderno.

1.2.5 Una última tesis de Propp se refiere a la distribución de las “funciones” entre los actores (1972:79-83 = 1968:79-83). Que el propio Propp buscaba una lógica de las “funciones” se ve en su tesis, “que muchas funciones se unen lógicamente en ciertas esferas. Estas esferas en su totalidad corresponden a sus respectivos ejecutantes” (1972:79 = 1968:79).

Hay tres posibilidades lógicas para las relaciones entre actores y ámbitos de acción, a saber, la congruencia (la esfera de acción y el actor son completamente congruentes), la distribución de un actor en varias esferas de acción y la distribución de una esfera de acción entre varios actores ( 1972:80 = 1968:80). Según Propp, se pueden distinguir las siguientes siete esferas de acción para el cuento de hadas:
1.. la esfera de acción del oponente o villano (antagonista),
2.. la esfera de acción del dador o repartidor (donante),
3.. la esfera de acción del ayudante (adyuvante),
4.. el ámbito de acción de la persona buscada [=una princesa] y su “padre” (búsqueda de un “valor”),
5.. el ámbito de actuación del remitente (destinatario),
6.. la esfera de acción del héroe (protagonista), y
7.. la esfera de acción del falso héroe (falso protagonista) (1972:79 = 1968:79).

Eleazar Meletinsky observa correctamente que estas esferas de acción tienen que ver con un segundo modelo estructural, menos claramente expresado, junto con el modelo sintagmático de «función» (179-214, especialmente 184; ver n. 18 para ET), y que este modelo actancial se ha vuelto central en el estudio narrativo estructural moderno. En este caso, “actante”35 debe entenderse como un “rol” dentro del “juego” del “relato” definido por acciones particulares limitadas (“funciones”) que pueden ser asignadas con precisión; actores particulares pueden ser insertados en tales “roles”.

Partiendo del sentido del modelo actancial, creo que Dan Otto Via, por ejemplo, ha demostrado que hay en las parábolas de Jesús dos “roles” invariantes, a saber, el papel de amo-rey-padre, y el de siervo-súbdito. papel de hijo (181). El hecho de que, por ejemplo, en Lc 15,11-32 los actores sean padre ./. [en oposición a] hijo, y en Lc 15:3–10, por otro lado, señor > dueño ./. oveja < sirvienta o esposa > dueña ./. dracma < posesión, tiene que ver sólo con la actuación, pero no con el texto profundo de la competencia, ya que el marco estructural de las acciones narradas permanece invariable.

El padre, el dueño de las ovejas y la esposa, por un lado, y el hijo, la oveja y la dracma, por el otro, juegan solo “roles” actanciales (Güttgemanns, 1971c: 9)36, que se definen por las acciones posibles en ellos. Por lo tanto, para el texto profundo que subyace al texto performático como construcción lógica y lo genera debemos, siguiendo completamente a Aristóteles y Propp, estar atentos no al “carácter” de los actores, sino a su ámbito de acción, y así considerar el actores como varias «realizaciones» en el texto superficial de actantes invariantes.

De esta forma la variabilidad de la “realización” performativa puede tener, por ejemplo, fundamentos pragmáticos.

1.3 La teoría estructural del cuento de Propp ha tenido una influencia tan estimulante y revolucionaria sobre el folclorismo, la teoría de la literatura oral y el estudio de la literatura en general —así como sobre la investigación de los mitos, la etnografía, la semántica y la antropología estructural— que es suficiente para los propósitos de mis «observaciones introductorias» para señalar ese hecho en lugar de delinear estas influencias una por una. De la riqueza del material, selecciono aquí sólo aquellos puntos que son absolutamente necesarios para lo que sigue.

1.3.1 Un folclorista estadounidense, Alan Dundes, utilizó las tesis de Propp como base para un análisis de las “narrativas” indias [estadounidenses] e introdujo en el proceso varios conceptos que desde entonces se han establecido en el estudio de la narrativa estructural (1962, 1964a, 1964b ).

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