“¿No es necesario que nadie escriba”?: una exégesis estructural de 1 Tesalonicenses (Parte 6) – Estudio Bíblico

VI

En la figura 5 se presenta un esquema gráfico que refleja las observaciones hechas en 1 Tesalonicenses hasta este punto. Las diversas partes y secciones del texto se entrelazan de varias maneras. 1:1 y 5:25–28 enmarcan el texto como una carta; 3:11–13 y 5:12–22, 23–24 cierran sus dos mitades. Las partes principales del texto pueden ser divididos en cuatro grupos en función de la forma en que cada grupo manifiesta la estructura mítica (el patrón cuádruple): en los grupos B y D la manifestación inicial del primer elemento del patrón cuádruple es una inversión (-), aunque el patrón aparece luego con el primer elemento como se esperaba (+). 1:2–3 y 3:9–10 (note “dar gracias”, “acción de gracias”) incluya 1:2–3:10 (A y B), como 4:1 y 5:11 (note “exhortar”) adjunte 4:1–5:11 (C y D).

Las referencias a la santidad y agradar a Dios (2:3–4; 4:7–8) interrelacionan el grupo A (1:2–2:16) y el grupo C (4:1–12), mientras que las referencias a exhortarse unos a otros (3 :7; 4:18; 5:11a) interrelacionar el grupo B (2:17–3:10) y el grupo D (4:13–5:11). La santidad y la exhortación (y el consuelo, ambas paraklēsis en griego) parecen personificar las relaciones divino-humanas y humano-humanas respectivamente; la bendición en 3:11–13 y la exhortación/bendición en 5:12–22/23–24 cristalizan este punto de vista. La relación personal de Pablo con los tesalonicenses es fundamental en todo momento, como lo señalan el principio (1:1) y el final (5:25–28).

La figura 5 refleja estructuras tanto epistolares como míticas, tanto en dimensiones sintagmáticas como paradigmáticas. La estructura mítica es de mayor preocupación en el presente análisis, pero en aquellos pasajes encerrados por rectángulos, la estructura epistolar se considera dominante. Seguir las flechas y los números consecutivos de los propios pasajes ilustra la dimensión sintagmática. Sin embargo, la división de los pasajes en grupos (columnas) A, B, C y D se hace considerando también la dimensión paradigmática.

Las figuras 1 a 4 pueden leerse sintagmáticamente leyendo las filas horizontales de izquierda a derecha y de arriba a abajo. Las figuras 1 a 4 pueden leerse paradigmáticamente ignorando las filas horizontales y leyendo las columnas verticales de izquierda a derecha, considerándose cada columna como una unidad (cf. Lévi-Strauss: 433). Nuestra atención se dirige ahora a esta lectura paradigmática.

B. Estructura Paradigmática

Según Lévi-Strauss, la dimensión sintagmática de un mito presenta sólo su “contenido aparente”, mientras que la dimensión paradigmática revela su “contenido latente”. Sin embargo, un texto real está formado por hebras sintagmáticas y paradigmáticas entretejidas, y las dos se desenredan por completo solo a riesgo de destruir el tejido del texto. Sin embargo, desde el punto de vista analítico, el paradigma puede aislarse como la estructura teórica «lógica» del texto y, en opinión de Lévi-Strauss, la mediación de los opuestos es clave para el paradigma mítico.

Los versos indicados en las figuras 1 a 4 están ordenados en columnas sobre la base de elementos repetidos, y estos elementos pueden considerarse básicamente como acciones. El centro de los versículos enumerados en la columna 1 es una afirmación de conocimiento o una afirmación de conocimiento. El enfoque de los versos en la columna 2 es la promulgación de una demostración o explicación (del conocimiento o “no conocimiento” afirmado en la columna 1).

La columna 3 se compone de pasajes que hacen una afirmación que en sí misma puede ser una explicación subyacente. Los pasajes de la columna 4 sugieren acción o acciones que se derivan de afirmaciones previas (generalmente de la columna 3), es decir, implicaciones. Al analizar el mito de Edipo y ciertos mitos de Zuni, Lévi-Strauss encontró que las cuatro columnas que surgieron podrían relacionarse de la siguiente manera:
1:2 :: 3:4

es decir, 1 es a 2 como 3 es a 4. Mi análisis de 1 Tesalonicenses 1:2–3:10 y 4:1–5:11 también puede representarse de esta forma.
Este patrón de relaciones se expresa de forma más compleja en la fórmula de Lévi-Strauss para la estructura del mito:
fx(a) : fy(b) :: fx(b) : fa-1(y)

donde “x” se opone a “y”, y “a” se opone de una manera a “b” y de otra a su propio inverso, “a-1”. Además, en el cuarto y último elemento de la fórmula, los valores de función y término se invierten: “y”, que había aparecido como función, ahora aparece como término; “a” había aparecido como término y ahora el “inverso de a” aparece como función.

Este elemento final de la fórmula indica el poder mediador y transformador del mito, el poder del mito para ir más allá de su punto de partida a la manera de una espiral. La fórmula se puede aplicar a 1 Tesalonicenses como se ilustra en la figura 6. En este nivel de abstracción, la fórmula puede parecer solo un juego de palabras, pero un regreso al texto (usando las figuras 1 a 4 como guías) incorpora los términos abstractos con trascendencia narrativa. Por ejemplo:

La fórmula de Lévi-Strauss para la estructura del mito se ocupa de la relación entre relaciones. En términos de 1 Tesalonicenses, esto significa que la relación del Conocimiento (Objetivo) afirmado con la Demostración/Explicación promulgada es comparable a la relación de la Explicación/Demostración afirmada con la Acción del conocimiento (subjetivo).

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