Marcos 1:1–15 y el comienzo del evangelio (Parte 10) – Estudio Bíblico

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Cada parte identifica al personaje, lo ubica en el desierto y describe su predicación. Uno está tentado simplemente a etiquetar estas dos partes como «Introducción de Juan»  “Introducción de Jesús” sin más preámbulos. Sin embargo, si Marcos simplemente hubiera comenzado con Juan y luego hubiera presentado a Jesús en relación con él, esto habría tendido a subordinar a Jesús a Juan. Dado que Marcos no quería hacer esto, habría necesitado algún tipo de intercambio entre Juan y Jesús, como Mateo 3:14–15, o algún prólogo largo que pusiera la relación entre Jesús y Juan en la perspectiva adecuada, como Lucas 1–. 2, o alguna elaboración extensa del mismo Bautista, como la que encontramos en Juan 1.

Marcos maneja esto anteponiendo la oración que presenta a Juan con una serie compleja de cláusulas subordinadas que comienzan con καθώς, «Como», lo que le permite a Jesús el κῦριος, » Señor”, para ser abordado “fuera del escenario” por la voz trascendente de Dios antes de que comience la narración tramada. El resultado es que cuando Juan aparece en 1:4, su identidad y significado ya están determinados por su relación con Jesús, no al revés. Este es precisamente el efecto que pretendía Mark, por lo que estaba dispuesto a construir una oración de apertura complicada y algo incómoda.

La voz de Dios en 1:2 no solo está “fuera del escenario” en el mundo trascendente, es cronológicamente anterior a la acción que comienza con la aparición de Juan en 1:4. La voz es la voz de Dios en la profecía, prometiendo que enviará a su mensajero delante del rostro de aquel a quien se dirige, para preparar su camino. A menudo se nota que Mark ha cambiado el pronombre de Mal. 3:1 de “mi”, refiriéndose a Dios, a “tu” (=“tu”) refiriéndose al que se dirige en esta trascendente escena fuera del escenario.

No se hace explícito con tanta frecuencia que mediante esta técnica narrativa el lector llega a escuchar la voz de Dios dirigiéndose a Jesús, a quien se debe preparar el camino, y que a éste se le llama entonces κύριος, título nunca dado a Jesús en el cuerpo de la narración. Esto contrasta con los otros Evangelios, que no dudan en designar a Jesús sin ambigüedades como κύριος, “Señor”, en el cuerpo de la narración. Con maravillosa ambigüedad, κύριος aparece en Marcos solo en 1:3; 5:19 (= Dios, aplicado a Jesús a través de un malentendido del endemoniado sanado); 7:28 (=“señor”, el único κύριος dirigido a Jesús en el cuerpo de Marcos después de 1:3); 11:3 (=“dueño” del pollino) y 12:36–37 (donde κύριος se equipara con ὁ χριστός “El Cristo”, en la cita de “David” de Salmo 110:1).

En todas estas situaciones el lector sabe que Jesús es Señor en el sentido mesiánico, desde 1:3 en adelante, pero los personajes de la narración no lo saben. El lector no obtiene una imagen de cuándo, dónde o cómo ocurrió esta declaración de Dios a Jesús como «Señor», solo que es una palabra profética «antes» de que comience la narración tramada, y que la historia de Jesús de hecho no comienza. para Marcos en 1:9. Leer Marcos 1:2-3 de esta manera no es una retroyección de la teología joánica a la introducción de Marcos, sino una vaga prefiguración de lo que floreció en el prólogo joánico.
Estas consideraciones conducen al siguiente bosquejo de Marcos 1:1–15:
Título
1:1
John

1:2–8

Identificado por voz trascendente fuera del escenario
1:2–4

Juan en el desierto: bautizando
1:5–6

Predicación: arrepentimiento/en términos de promesa
1:7–8
Jesús

1:9–15

Identificado por voz trascendente fuera del escenario
1:9–11

Jesús en el desierto: probando/siendo probado
1:12–13

Predicación: arrepentimiento/en términos de cumplimiento
1:14–15

5. Las Funciones de la Introducción de Marcos

La introducción de Marcos funciona para presentar el cuerpo principal de su narración en cuatro formas literarias y teológicas:

5.1. La introducción presenta a los personajes principales.

Mucho antes de que los estudios del Nuevo Testamento se sofisticaran en la crítica literaria, se reconoció que una función principal de la introducción era identificar a los personajes principales. Las conferencias de R. H. Lightfoot de hace cuarenta años argumentaban que la introducción, que él entendía que era 1:1–13, tenía la intención de presentar al personaje principal, formando un prólogo del Evangelio como un todo.

Entendió que el problema fundamental abordado era “¿quién es Jesús?” y así escribió “…encontramos puesta en nuestras manos desde el principio la llave que el evangelista quiere que tengamos, para que podamos comprender la persona y oficio de la Figura central del libro.”31 (17) Esto la percepción sigue siendo correcta. La identificación de los personajes es una función principal de la introducción, aunque no es la única. Pero se deben agregar dos calificaciones a la declaración de Lightfoot.

(1) La primera tiene que ver con la relación de Juan y Jesús como personajes de la narración de Marcos. En la introducción de Marcos, el propósito no es simplemente “identificar a Juan e identificar a Jesús”, como si fueran dos personajes principales. Ya hemos visto que Marcos ha construido la narración de tal manera que Juan se identifica con respecto a Jesús, a quien se dirige primero, en ambas voces fuera del escenario. La identificación de Juan se incorpora a la de Jesús, no al revés.

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