Literatura paraenética: hacia la morfología de un género secundario (Parte 15) – Estudio Bíblico

XV

Constituyen una división principal de la literatura apocalíptica pero subsidiaria de ella tanto como paraeneses (q.v.) son subsidiarias de la literatura paraenética. Estos grupos de subgéneros han sido definidos de forma crítica con mayor precisión en los últimos tiempos por John J. Collins (1978).

Antonomasia.

Un dispositivo en el que un autor evita el uso de nombres propios pero mediante el uso de circunloquios también logra hacer que los referentes previstos sean bastante claros. Quizás el mejor ejemplo en la literatura canónica y deuterocanónica se encuentra en Sabiduría de Salomón 10, p. ej., “primer padre” = Adán; “un hombre malvado” = Caín; “su hermano” = Abel; “un buen hombre” = Noé, Lot o Jacob (el contexto indica cuál).
bienaventuranza. Un dicho que declara a una persona o personas como bienaventuradas.
chreiai. Con frecuencia, anécdotas instructivas de acción o discurso acertadamente atribuidas a una persona en particular.

Géneros complejos.

Géneros literarios más amplios que se componen de componentes menores (qv) o subgéneros, por ejemplo, las principales categorías literarias (literatura profética, literatura sapiencial); géneros literarios secundarios (Literatura Apocalíptica, Literatura Paraenética, Ensayos Reflexivos); grandes divisiones o grupos de subgéneros dentro de los géneros literarios secundarios (apocalipsis, instrucciones, paraeneses, disputas, reflexiones).

En la retórica clásica desde Aristóteles en adelante había tres categorías principales: forense (q.v.), deliberativa (q.v.) y epidíctica (q.v.). Sinónimo, géneros compuestos,  géneros componentes. Sub géneros. Este término se usa para los subgéneros cuando el escritor o hablante desea llamar la atención sobre el hecho de que los subgéneros en cuestión son partes de un todo más grande (cuyo conjunto más grande puede ser llamado por el que usa el término, un complejo o género compuesto).
géneros compuestos. Sinónimo, géneros complejos (q.v.).

Discurso deliberativo.

Una de las tres ramas principales de la retórica en la que, según Aristóteles, se involucraban los oradores políticos. De ahí que esta rama de la retórica también se llame “política”. La designación griega de este tipo, eidos symboulēs, también permite traducir “discurso de asesoramiento” o “literatura simbólica” (q.v.), de las cuales había dos tipos principales: exhortatoria (protropē y disuasoria (apotropē).

Diatriba.

Un dispositivo o modo (Malherbe 1986, 129) de discurso exhortatorio popular en el que el orador o el filósofo moral buscaba mover a la gente a la acción en lugar de a la reflexión. Las estratagemas de la diatriba incluían preguntas retóricas, diálogo con un oponente ficticio, sátira, ironía y paradojas.
cuentos didácticos. Historias diseñadas para enseñar (Ver S 3.10.)

Disputas

Una división o grupo de subgéneros de Ensayos reflexivos (q.v.) en los que se desarrolla una discusión entre dos o más partes de puntos de vista divergentes, p. el Libro de Job.
doxologías. Discurso en el que se atribuye alabanza (gr. doxa) a personas o deidades; sinónimo de encomia (q.v.).

Encomia

(gr. sg. egkomion). alabanzas Un género importante en la literatura paraentica del período helenístico. Aristóteles sostuvo que este género constituía una de las dos subdivisiones principales de la literatura epidíctica (qv) y la oratoria. Mack ha demostrado recientemente de manera concluyente que los elogios en la sección de Sirach titulada «En alabanza de los padres» (caps. 44-50) han sido «creados sobre el modelo de este prototipo helenístico» (128).

Los encomios en alabanza de la Sabiduría están enmarcando subgéneros en el libro de Sirach (Sir 1: 1–20; 51: 13–30). La popularidad de los elogios o encomias en la literatura paraenética israelita del período helenístico se debe sin duda en parte al impacto de la literatura epidíctica. Lee proporciona un estudio extenso de la historia de este género (103–206). (Ver S 3.5.)

Discurso epidíctico.

Mostrar oratoria; una de las tres ramas principales de la retórica. Para Aristóteles había dos tipos principales: elogios y reproches (como los que se pronunciarían en una oración fúnebre). En la época de Menandro se distinguían unos 27 subtipos de discurso epidíctico. Quintiliano llamó a esta rama “demostrativa”. Los equivalentes modernos son, como señala Reese a continuación (S 4.5), «discursos desechables» como los que se dan en eventos para recaudar fondos o en banquetes deportivos. Attridge sugiere que también pensemos en la oratoria en velatorios, bodas y fiestas nacionales. (S 1.6)

exhortaciones Subgéneros de cada una de las tres principales ramas de la retórica, así como de la Retórica y la Literatura Paraenética, en los que se invita, anima, dirige u ordena al destinatario a seguir un determinado curso de acción oa adoptar una determinada actitud. La contrapartida de las exhortaciones son las advertencias (qv) en las que se advierte a los destinatarios contra un curso de acción o actitud determinada. (Ver S 3.3.)

Discurso forense.

Una de las tres ramas principales de la retórica en la que la preocupación del orador es establecer la justicia o injusticia de una acción pasada. En esta retórica de los tribunales de justicia, el hablante defenderá o acusará a una de las partes en un juicio. Por lo tanto, sus dos tipos principales son defensa (gr. apologia) y acusación (gr. katēgoria). Algunos retóricos llaman a este discurso «dicanic» (del griego, dikē, «juicio [legal])».

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