Literatura paraenética: hacia la morfología de un género secundario (Parte 14) – Estudio Bíblico

XIV

Las principales divisiones de la literatura paraenética examinadas fueron instrucciones (S 2.1) y paraeneses (S 2.2). Los subgéneros componentes de la literatura paraenética examinados fueron: protréptico (S 3.1), admoniciones (S 3.2), exhortaciones (S 3.3) y preceptos (S 3.4). En las secciones S 3.5–3.10 también llamamos la atención sobre la notable uso de comparaciones en los otros subgéneros de la literatura paraenética (elogios o encomias, mĕšālîm, dichos de sabiduría, fábulas, acertijos y cuentos didácticos).

4.2 Al señalar los diversos elementos o componentes de la Literatura Paraenética de la manera que lo hemos hecho, esperamos haber identificado los elementos más significativos que se encuentran en la Literatura Paraenética. Cómo estos diversos elementos se interrelacionan y se entrelazan en obras específicas es, por supuesto, la tarea de la exégesis. Previamente tales estudios, a nuestro juicio, han minimizado la presencia y, de hecho, la prominencia de alabanzas y encomias (que incluirían macarismos y bendiciones) en el paraenético. El uso de las comparaciones en esta literatura difícilmente puede pasar desapercibido, pero hemos buscado darle un protagonismo formal aquí con la esperanza de que en la búsqueda de una interpretación completa de una obra paraenética se le dé a este elemento el lugar que se merece.

4.3 Otro aspecto del estudio anterior que merece especial atención es nuestro intento de demostrar la clara distinción que se obtiene entre Paraeneses («Exhortaciones morales») y «Protreptic» («Demostraciones morales»). Antes de emprender este estudio, más bien habíamos supuesto, según el uso de Philo, que la paraenesis y la protréptica estaban estrechamente relacionadas y apenas se distinguían. La etimología resultó engañosa (tanto el griego parainein como protrepein pueden traducirse como «exhortar»).

El uso clásico demostró, sin embargo, que una clave en la clasificación de la paraenesis es la presencia de máximas y preceptos y una clave en la clasificación de la protréptica es la presencia de un argumento demostrativo sostenido con miras a persuadir.

4.4 Estamos totalmente de acuerdo con David Tracy en que la mera taxonomía no es un fin en sí misma. Sin embargo, una cuidadosa taxonomía de un género secundario que busque identificar los principales subgéneros componentes puede proporcionar claramente al exégeta una guía más clara sobre qué elementos y subgéneros esperar para que el exégeta, a su vez, pueda estar más preparado para reflexionar sobre cómo esos elementos y subgéneros están interrelacionados creativamente (¡o no creativamente!) en cualquier trabajo en particular.

4.5 Un segundo valor productivo en el análisis de género se encuentra precisamente con la ayuda de la taxonomía. El estudio anterior ha demostrado que, debido a la importancia de la colección de máximas o preceptos en la clasificación de los paraeneses, la totalidad de los libros de Deuteronomio, Proverbios y Eclesiástico pueden asignarse sin ninguna vacilación a la Literatura Paraenética.

Nuevos conocimientos sobre taxonomía sugieren qué libros podrían estudiarse fructíferamente juntos y en comparación unos con otros. Aunque es una obra protréptica, la Sabiduría de Salomón también puede ser asignada a la Literatura Paraenética. Como en el Eclesiástico sus máximas están intercaladas por todas partes, pero como en cada una de las obras paraenéticas examinadas, la Sabiduría de Salomón contiene también admoniciones, exhortaciones, elogios y (en su caso, un uso muy contundente) de comparaciones.

Al señalar la relación jerárquica y sostener que una obra protréptica puede no obstante calificar como perteneciente a la literatura paraenética, hemos demostrado que el análisis taxonómico no necesariamente elimina o argumenta en contra del valor de comparar obras que, aunque clasificadas de manera diferente, en otros aspectos tener una serie de elementos en común.

Este punto puede ilustrarse con una experiencia reciente del autor. En una exhibición de pinturas y dibujos de Paul Klee en el Museo de Arte Moderno, se hizo evidente que el mensaje del pintor no podía derivarse únicamente de reflexionar sobre una pintura. Más bien, el simbolismo que el pintor empleó en obras anteriores (o posteriores) de tipos aparentemente diferentes a menudo proporcionaba a este espectador pistas sobre la intención del pintor. El descubrimiento se hizo a través de la comparación.

Ha sido mi experiencia en la enseñanza de pregrado durante las últimas dos décadas que lo mismo ocurre cuando hay algunos puntos significativos de contacto entre las obras literarias modernas y las obras bíblicas. Así, en una obra como la Sabiduría de Salomón, la atención no simplemente a su propia clasificación, sino a la siguiente clasificación superior a la que se la puede ubicar, puede conducir al descubrimiento de aspectos en la obra antigua que otros modos de análisis han pasado por alto.

Glosario

amonestaciones (Mahnungen o Mahnwörter, lit. “advertencias” o “palabras de advertencia”). Subgéneros o especies destinados a la disuasión. (Ver S 3.2) literatura apocalíptica. Un género secundario y complejo que puede considerarse subsidiario tanto de la literatura profética como de la sabiduría. Un dispositivo común es el seudónimo (q.v.). Los subgéneros que lo componen son: relatos de visiones, estudios históricos (que frecuentemente utilizan los dispositivos de vaticinia ex eventu [q.v.] y simbolismo animal), exhortaciones, doxologías, etc. En el caso de Daniel, los subgéneros importantes son los romances (q.v.) en caps. 1–6.
apocalipsis (gr. apokalypseis, sg. apokalypsis, lit. “revelaciones”).

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