La maldición divina entendida en términos de persuasión (Parte 4) – Estudio Bíblico

IV

Esta sería una alternativa inaceptable, tanto en términos del énfasis bíblico en el libre albedrío como en el proceso de preocupación por la libertad.

4.2 Sobre nuestra propuesta, Dios proporciona al sujeto todas las posibilidades pero le quita toda valoración. Supongamos que Dios elige disminuir el grado en que favorece algunas alternativas y desfavorece otras. Entonces la realidad concreciente experimenta todas las posibilidades que recibe de Dios como igualmente vacías y sin sentido. Esta sería una forma de experimentar la maldición de Dios.

4.3 Si ya hubiera un sujeto presente capaz de recibir estas alternativas no valoradas, tal teoría podría funcionar. Pero una de las funciones del fin inicial, como hemos visto, es constituir precisamente tal sujeto, al menos inicialmente. El tema inicial es el sentimiento de ese fin inicial. Por lo tanto, debe elegirse alguna posibilidad que sea la mejor para distinguirla de todas las demás.

4.4 Lo que se elige como mejor, sin embargo, no necesita ser mejor en algún sentido absoluto o metafísico. Podemos estar restringiendo indebidamente la libertad de valoración de Dios al suponer que Dios clasifica todas las posibilidades de mejor a peor de acuerdo con los factores relacionados con la situación inmediata. Consideraciones más amplias también son relevantes. Por ejemplo, en un momento dado, la preocupación por la evocación de intensidades (Whitehead: 161) llevaría a Dios a favorecer esas posibilidades de moléculas prebióticas que darían lugar a organismos vivos, pero ahora la invención de la vida hace que todo eso sea innecesario aquí en la tierra.

Ahora, quizás, las mejores posibilidades para tales moléculas podrían ser seguir siendo lo que son. La estabilidad en el reino inorgánico debe ser valorada. En otros casos, varias alternativas pueden ser igualmente buenas, aunque en aras de la unidad subjetiva se debe elegir una.

4.5 Si Dios tiene libertad para valorar, parecería que la vida anterior del individuo sería relevante para cualquier juicio que se haga ahora. Aquí, la maldición de Dios como castigo podría tomar la forma de una reevaluación de las posibilidades que las personas enfrentan de tal manera que abrazan, al menos inicialmente, algunas que son objetivamente mucho peores para ellos de lo que podrían haber recibido de otra manera.

4.6 Si Dios tiene tanta libertad para valorar, que no recibimos automáticamente lo que es metafísicamente mejor en cada situación, entonces la bendición no es un asunto automático. Esta situación hace posible la maldición, pero también la bendición. La bendición, entonces, se convierte en algo contingente, ausente la mayor parte del tiempo, pero cuando está presente, algo que debe ser especialmente apreciado.

4.7 Junto con la valoración de las posibilidades va el proceso de hacer que las posibilidades sean relevantes. “Aparte de Dios, [las posibilidades] no realizadas en el mundo real serían relativamente inexistentes para la concrescencia en cuestión” (Whitehead: 46).

Dios es la agencia de relevancia. Así, aunque Dios no puede restringir el rango de posibilidades que normalmente se realizan en una situación dada, Dios puede aumentar ese rango introduciendo posibilidades hasta ahora no realizadas. Así entra la novedad en el mundo. El trabajo creativo depende crucialmente de la intuición novedosa. Quizá en esos momentos la mente creativa esté especialmente bendecida por Dios.

Publicada el
Categorizado como Estudios