La forma narrativa (Parte 9) – Estudio Bíblico

IX

Esta falta de interés en la “trama” será la contrapartida del (exceso) interés en las leyes de transformación en acción entre 13:3a y 13:23. La especificidad de la “intriga” será absorbida por el juego de las correspondencias.
Pero el autor no sólo ignora la composición específica de la parábola narrativa, pero en general el carácter diacrónico de todo el fragmento. Siguiendo a Barthes más que a Greimas (quien preservó la posibilidad y legitimidad de dos interpretaciones, acrónica y diacrónica), Marin opta unívocamente por la interpretación acrónica, con el argumento de que el análisis de un mensaje es por el bien del código, que el el inventario de los códigos es lo único importante, y que, en última instancia, una narración es la manifestación de sus propios códigos en forma de cita.

El aspecto sintagmático de la “trama” debe, por lo tanto, desaparecer en favor de los “modelos” paradigmáticos y su “transformación”, cuyo conjunto constituye la “estructura” del texto. La codificación del mensaje se convierte en el mensaje. He aquí algunos ejemplos llamativos: “le texte éclate dans ses codes où il se désigne” (48); en cuanto al movimiento del corpus hacia este texto y de los códigos hacia el mensaje, habla de la réseau o lugar donde los códigos “s’implicitent” (48); “où ils se citent, par l’investissement succesif et ordonné des modèles dans ce texte qui les efface dans sa totalité individuelle (analyse intégrative par laquelle le texte parle les codes en les configurant dans son unité); le moteur de ce double mouvement étant l’établissement des correlations et leur coordination dans l’organisation syntagmatique du texte choisi” (49, énfasis mío). Sería difícil decir con más fuerza que el mensaje se convierte en una especie de epifenómeno de lo único importante: los códigos, las operaciones de transformación, la estructura.

Los detalles completos del análisis no se pueden dar aquí. Basta con dar algunas pistas de lo que sucede.
1.431 La oposición Jesús salió… Jesús volvió, implica un sistema de movimiento en el espacio basado en la oposición cerrado/abierto, con una disyunción (Jesús/la multitud) y una conjunción (discípulos/Jesús). Para Marín, estos no son detalles insignificantes sino pistas de la correlación entre tres relaciones “semánticas” en las que se invierte el par “sémico” (abierto/cerrado): en las colectividades (multitud/discípulos), el espacio (entrar/ salir), y la palabra (oculto/revelado).

Una categoría «sémica» única (abierta/cerrada) rige los tres campos invertidos. Al mismo tiempo, Jesús aparece como el “operador” de todo el sistema de las oposiciones: sus movimientos en el espacio son homólogos al movimiento del relato a la revelación de su sentido—“les déplacements dans l’espace miment—représentent—les déplacements du sujet de l’énonciation entre deux niveaux de sens du message, entre deux formes de collectivité” (53).

(Puedes notar que la oposición abierto/cerrado es tan vaga que el carácter alegórico de la relación entre la narración como «cerrada» y su explicación como «abierta» se vuelve inesencial. Pero para Marin, un «paradigma semic» debe tener este tipo de generalidad.)

1.432 La parábola misma (13:3b-9) aparece como una narración dentro de una narración, contada por el personaje principal de la primera narración, pero escrita en estilo directo. Esta secuencia se cierra con la petición de información (13:10), que será información (dada a los discípulos) sobre información (dada a la multitud), ligada a una disyunción ya una conjunción (en el espacio).

Para el estructuralista el rasgo importante a ser notado es la “topografía” de la distancia recorrida y de los lugares (camino, rocas, espinas, buena tierra), a los cuales el segundo dato aplicará una serie correspondiente de significados simbólicos. Pero antes de considerar este sistema de correlaciones el autor sobrepuso la “topología” de este fragmento a la “cinemática” del primer fragmento, que aparece así como una taxonomía mediadora entre el primero y el tercer fragmento.

Utilizando el modelo “actancial” de Greimas, advierte que el acto de “sembrar”, que sustituye al de “hablar”, gracias a la correlación precedente, especifica los lugares atravesados ​​en función de la oposición entre “oponente” (pájaros, sol, espinas) y “ayudante” (buena tierra). La función de “sembrar” se convierte en el operador de equivalencia entre “espacio” y “lenguaje”. Todas las estructuras profundas son homólogas y la estructura del texto se rige por la transformación sucesiva de sus modelos parciales.

1.433 El tercer fragmento (13:10-17) es un discurso metalingüístico, preparando la “transcodificación”, de 13:3b-9 a 13:18-23, de la misma comunicación designada como la parábola del sembrador (13:18 ). Para el estructuralista este fragmento está en una posición dominante: es “el núcleo central” del cual el segundo y el cuarto fragmento constituyen las “transformaciones sucesivas”.

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