La forma narrativa (Parte 12) – Estudio Bíblico

XII

1.5 Estructuralismo: ¿etapa intermedia o vía alternativa?

1.50 El estructuralismo plantea dos preguntas conectadas: ¿es un tipo de enfoque que no puede conectarse de ninguna manera con la hermenéutica y que la hermenéutica existencial simplemente debe descartar como una forma alternativa de hacer hermenéutica? Y si es un modo de acercamiento radicalmente ajeno, ¿es un nuevo comienzo o un callejón sin salida, la forma más segura de matar textos?

Sé que los pensadores existencialistas han tomado estas dos posiciones fuertes contra el estructuralismo y desarrollaré las razones que podrían explicar una dicotomía pura entre estructuralismo y hermenéutica, pero esta no será mi propia posición. El análisis de las parábolas nos brindará una nueva oportunidad para intentar el camino más difícil, según el cual un análisis estructural —desconectado de la ideología estructuralista— puede enriquecer una hermenéutica existencial.

1.51 Pero permítanme presentar primero el caso de aquellos que afirman que el estructuralismo es una forma bastante “otra” de abordar un texto y eventualmente un callejón sin salida que no merece tanta atención y trabajo como le dedicamos en las secciones anteriores.

Lo mínimo que hay que decir es que, después del estructuralismo, ya no es posible conectar un análisis estructural ni con un enfoque histórico como el de Jeremías (incluso uno histórico-literario rebautizado como Via), ni con un enfoque existencial, incluso bajo el complejo titular de “análisis literario-existencial”. Lo que se derrumba es precisamente el vínculo entre análisis histórico y literario y el vínculo entre enfoques literarios y existenciales.

La línea divisoria pasa entre las categorías metodológicas. Por un lado, el enfoque estructural puede aplicarse a cualquier etapa del proceso de redacción, sin privilegiar la supuesta etapa “primitiva”. Como vimos, el último texto, el texto que ahora leemos, es tan relevante como cualquier otro texto. La elección del texto a examinar es de libre elección. La principal consecuencia es que se toma como irrelevante “la búsqueda del Jesús histórico”, cuyo destino está ligado a la recuperación del “texto inicial”, como lo son en general todas las indagaciones sobre el presunto autor de tal o cual texto.

Un texto envía de vuelta a sus «códigos», no a su «hablante». La siguiente consecuencia parece inevitable: una interpretación de las parábolas como la de Jeremías que se apoya en la reconstrucción de la ipsissima verba de Jesús es incompatible con el análisis estructural.

No menos inválida es la interpretación de Via que se apoya en la continuidad entre la crítica literaria y el análisis e interpretación existenciales. El concepto epistemológico de “análisis literario-existencial” se desmorona. Esta consecuencia radical se hace explícita en el análisis estructural de Louis Marin, que reduce los residuos “diacrónicos” del análisis de Greimas a meros fenómenos superficiales. Por tanto, si queremos continuar con la interpretación existencial, lo mejor parecería ser dar la espalda al análisis estructural y considerarlo como una alternativa irreconciliable a la hermenéutica.

1.52 A pesar de la aparente fuerza de este argumento, quiero explorar otro camino y plantear la siguiente pregunta: ¿en qué medida o bajo qué condiciones podría ser útil para la hermenéutica un enfoque estructural? Mi respuesta será: las condiciones bajo las cuales un enfoque estructural puede ser útil para la hermenéutica son exactamente las mismas condiciones que evitan que se convierta en un mero callejón sin salida.

El estructuralismo, en mi opinión, es un callejón sin salida en el mismo momento en que trata cualquier «mensaje» como la mera «cita» de su «código» subyacente. Esta afirmación por sí sola convierte al método estructural en prejuicio estructuralista.

El estructuralismo como ideología comienza con la inversión de la relación entre código y mensaje que hace que el código sea esencial y el mensaje no esencial. Y es porque se da este paso que se mata el texto como mensaje y que ninguna interpretación existencial parece apropiada para un mensaje que ha sido reducido a un puro epifenómeno de los “códigos”.

Sólo el camino de regreso del código al mensaje puede hacer justicia al mensaje como tal y allanar el camino para el paso de la estructura al proceso, como el que requiere la comprensión de las parábolas. Llamo callejón sin salida no a todo análisis estructural, sino sólo al que hace irrelevante, o inútil, o incluso imposible volver de las estructuras-profundas a las estructuras-superficiales.

Ahora quiero apoyar mi afirmación con argumentos específicos de que el análisis estructural puede estar desconectado de la ideología estructuralista y que el análisis estructural puede estar conectado con la interpretación existencial. Estos dos argumentos juntos implican el camino de regreso del código al mensaje para la correcta comprensión del texto como texto.

1.521 El primer paso preparatorio es recordar que la fuente de la noción de texto es “discurso”. Considero que “discurso” significa la actualización del lenguaje en un acto de habla basado en una especie de unidad irreductible a los constituyentes del lenguaje como “código”. Esta unidad básica del lenguaje como habla o discurso es la oración.

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