La crítica histórico-cultural como liberación: una propuesta para una hermenéutica bíblica afroamericana (Parte 3) – Estudio Bíblico

III

Por lo tanto, entonces fue posible para los afroamericanos adoptar un marco religioso/confesional bastante inocentemente.

Pero no más! El pseudointegracionismo en iglesias, vecindarios, escuelas (¡incluidos seminarios!) en la sociedad estadounidense, el poder de los medios de comunicación y los viajes en avión para imponernos una homogeneidad insulsa: estos y otros factores han hecho que la adopción de marcos confesionales ajenos sea todo menos inocente y, potencialmente, autodestructivo y patológico. Ahora bien, es precisamente porque se puede afirmar al menos que un estadounidense es un estadounidense es un estadounidense, o que el fundamentalismo “‘debe descansar en la Palabra’, estar unificado en teología, no en cultura, color o historia…”. (Christianity Today:44) que los afroamericanos deben tener discernimiento.

Sin discernimiento, el fundamentalismo ya ha sido capaz de atraer a un número significativo de afroamericanos. Al igual que los precipitantes que llevaron al surgimiento del fundamentalismo en la sociedad dominante en las primeras décadas del siglo XX, el surgimiento del fundamentalismo entre los afroamericanos puede entenderse como una respuesta a una crisis de enormes proporciones, una crisis de pensamiento, de seguridad. Mientras que la América protestante a fines del siglo XIX y en las primeras décadas del siglo XX se enfrentó a la embestida del cambio en todas las áreas de la vida: la revolución científica, una guerra mundial, nuevas armas, nuevos métodos y preguntas científicas.

Los cambios fueron colectivamente tan grandes que efectivamente representaron y forzaron un «cambio de paradigma» de la conciencia (Weber: 101-20). Nada permanecería igual, aunque algunos, preocupados por los “fundamentos”, por el viejo paradigma, intentarían negar el cambio.
Los afroamericanos no fueron una parte significativa de los comienzos del movimiento fundamentalista en los Estados Unidos (Marsden: 228). Solo en las últimas décadas los afroamericanos han llegado a adoptarlo. El abrazo parece reflejar un rechazo a la religión racialista o culturalista.

Es con respecto a la interpretación bíblica, especialmente, que el dilema que enfrentan las iglesias afroamericanas es más evidente. Junto con cada marco confesional viene un conjunto de presuposiciones acerca de la manera apropiada en que debe leerse la Biblia como Sagrada Escritura. Distintas tradiciones son más o menos claras al respecto. Debido a su importancia en todas las interpretaciones de la existencia cristiana, la Biblia, y la claridad sobre la forma en que debe abordarse, nunca debe darse por sentado como un poderoso derecho y responsabilidad comunal. Dado que todas las lecturas de la Biblia son políticas y tienen implicaciones políticas, ninguna comunidad puede darse el lujo de adoptar una hermenéutica acrítica.

La Biblia debe ser el centro del desafío que las iglesias afrocristianas deben comenzar a abordar para abrazar y definir nuevamente las tradiciones cristianas para su afirmación y liberación. Porque sin una mayor medida de control hermenéutico sobre la Biblia, será imposible que las iglesias afrocristianas articulen su autocomprensión, mantengan la integridad como comunidades separadas y determinen su misión en el mundo. La gravedad del desafío para las iglesias afroamericanas se profundiza cuando se tiene en cuenta que ninguna otra institución u organización afroamericana puede pretender ser capaz de articular los anhelos y aspiraciones colectivos de los afroamericanos.

Tanto la defensa de las construcciones hermenéuticas imperialistas (y con ellas los símbolos, conceptos, rituales, políticas y filosofías políticas) como el control indígena sobre sus propias tradiciones son necesarios para la liberación afroamericana entendida en su sentido más amplio. Básicamente precríticos en su hermenéutica bíblica, abrumados por su aceptación de la integración como un ideal, ubicados en una sociedad dominante en la que los límites de la identidad étnica y las tradiciones son cada vez más porosos y difíciles de mantener, los afroamericanos se encuentran a veces incapaces incluso de reconocer afirmaciones ajenas y no afirmativas de otras tradiciones religiosas, especialmente aquellas que cortejan con lenguaje y políticas similares. También les resulta difícil construir sobre sus propios cimientos, ya que la autocrítica y el cambio constructivo en una tradición se frustran sin conciencia histórica y disposición crítica. Se impone una propuesta de estudio histórico-crítico y cultural-crítico de la Biblia.

III. Estudio Bíblico-Histórico como Liberación: Autodefensa

Se requiere el estudio histórico de la Biblia por parte de las iglesias afroamericanas en aras de la autocrítica y la autodefensa. La comunidad históricamente consciente como lectora de los textos bíblicos sería consciente de su carácter históricamente determinado. Las lecturas históricamente conscientes sirven para hacer que todas las comunidades de interpretación, de cualquier mundo social, con cualquier conjunto de experiencias sociales, sean más honestas.

Publicada el
Categorizado como Estudios