La caracterización literaria de las madres y la política sexual en la Biblia hebrea (Parte 3) – Estudio Bíblico

III

El compañero narrativo interpolado se refiere a la intercesión de Abraham en favor de los ciudadanos de Sodoma y Gomorra, la destrucción de las ciudades inicuas por YHWH (cap. 19) y el episodio en Gerar en el que Abraham presenta a su esposa como su hermana (cap. 20). Sarah está ausente del capítulo 19 que dramatiza la compasión y el altruismo de Abraham. En el capítulo 20 aparece como un objeto pasivo de posesión sexual, tomada por Abimelec, rey de Gerar, y salvada por poco de cometer adulterio por la intervención directa de YHWH.

Aunque a Sara se le da todo el crédito por dar a luz a Isaac, en el capítulo 21, el texto continúa enfatizando que ella es principalmente instrumental y que el milagro se realiza para Abraham. El versículo 2 no declara simplemente el hecho de que Sara dio a luz un hijo, sino que “dio a luz un hijo a Abraham”.

El versículo 3 repite esta idea dos veces: “Y llamó Abraham el nombre de su hijo que le nació, que le dio a luz Sara, Isaac”. Abraham procede a establecer su autoridad paterna sobre su hijo recién nacido nombrándolo y circuncidándolo (v 4), mientras Sara comenta nuevamente sobre la risibilidad de su concepción tardía (v 6).
Como notamos, la primera escena-tipo de anunciación comienza con la dirección de YHWH a Abraham, sin haber sido solicitada previamente ni por Abraham ni por Sara.

En la segunda escena tipo anunciación, Isaac inicia el primer movimiento; suplica a YHWH en favor de su mujer estéril, y YHWH le concede su oración (Gn 25:21). Una vez más, la concepción de la esposa se atribuye a la buena relación de su esposo con YHWH; no depende de las cualidades o acciones de la esposa. Sin embargo, es la respuesta de YHWH a Rebeca que el texto informa y no su respuesta a Isaac.

En respuesta a la queja de Rebeca por su doloroso embarazo, YHWH explica que ella va a tener mellizos, y que el menor de los dos prevalecerá sobre el mayor. Mientras que en la escena del tipo de la primera anunciación, YHWH habla del futuro hijo con el padre; aquí Él comparte su presciencia con la madre. Otro indicio de la mayor participación de Rebekah en el futuro de sus hijos ocurre en su nombre.

Mientras que en el caso de Isaac, YHWH le otorga a Abraham el derecho exclusivo de nombrar a su hijo, aquí los hijos son nombrados por ambos padres: “Salió el primero rojo, todo su cuerpo como una capa peluda; por eso llamaron su nombre Esaú. Después salió su hermano… y fue llamado su nombre Jacob” (vv 25–26). A diferencia de Sarah, Rebekah aparece en el centro del escenario, junto a Isaac. Ella recibe un mayor reconocimiento de YHWH como madre potencial, y no hay ni siquiera una alusión a una discrepancia moral entre el hombre y su esposa en este punto.

La escena-tipo de la tercera anunciación está precedida por una descripción de la difícil situación y la desesperación de la esposa estéril. El texto presenta a Raquel como una coesposa celosa, exasperada por la fertilidad de su rival, Lea. En su desesperación, Raquel se dirige a Jacob con lo que parece ser una demanda impetuosa e inmadura: “Dame hijos, o moriré” (Gn 30,1). Se espera que el lector simpatice con la airada respuesta de Jacob: “¿Estoy yo en el lugar de Dios que te ha negado el fruto del vientre?” (v 2). De hecho, las escenas tipográficas anteriores confirman la declaración de Jacob, porque ¿no fue YHWH quien dio hijos a Sara y Rebeca? Jacob reprende a Raquel con ira y fariseísmo.

Su respuesta implica que la esterilidad de su esposa está fuera de su esfera de control; él niega toda responsabilidad por la condición de su esposa. La siguiente lista de los hijos nacidos a Jacob por otras concubinas y por Lea insinúa que Jacob puede no estar preocupado porque su progenie estaba asegurada por otros medios. Finalmente, aparece la fórmula convencional que anuncia la intervención divina: “Entonces Dios se acordó de Raquel, y Dios la escuchó y abrió su matriz” (v 22). La fórmula difiere de las dos fórmulas anteriores de intervención divina.

La primera fórmula presenta la intervención de YHWH como el cumplimiento de una promesa: “El Señor visitó a Sara como había dicho, e hizo el Señor con Sara como había dicho” (21:1). La segunda fórmula presenta la intervención divina como una respuesta directa a la súplica del marido: el Señor concedió su oración» (25:21). La tercera fórmula, sin embargo, enfatiza el hecho de que YHWH interviene en respuesta a la difícil situación de Raquel, al repetir que Él » se acordó de ella” (zkr) “y la escuchó” (šm’).

Además, Raquel, como Lea, se reserva el derecho de nombrar a sus hijos. Jacob acepta los nombres dados a sus hijos por sus esposas con la excepción de Benjamín. Jacob cambia el nombre que Raquel le da a su segundo hijo de ben-‘ônî (“el hijo del dolor”), a binyāmîn (“el hijo de mi diestra”) (35:18).

La cuarta escena tipo anunciación, por otro lado, presenta al padre potencial, Manoah, como algo así como un schlemiel, mientras que su esposa anónima emerge como la clara protagonista de la escena. Manoa está ausente cuando el ángel del Señor se le aparece a su esposa y le informa que va a concebir un hijo que será nazareo y redentor nacional (Jue 13:3-5).

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