Génesis 30:22-43 – Dios se acordó de Raquel

Pero Dios se acordó de Raquel. La escuchó y le concedió tener hijos. Y ella concibió y dio a luz un hijo. Entonces dijo: «Dios ha borrado mi vergüenza», y le puso por nombre José, pues dijo: «¡Quiera el Señor darme un hijo más!» Por el tiempo en que Raquel dio a luz a José, sucedió que Jacob le dijo a Labán: «Déjame ir, y volveré a mi lugar, a mi propia tierra. Entrégame a mis mujeres y mis hijos, por quienes te he servido, y déjame ir. Tú bien sabes cómo he trabajado para ti.» Y Labán le respondió: «Si merezco que me trates con bondad, quédate. Se me ha revelado que gracias a ti el Señor me ha bendecido.»

Y añadió: «Dime cuánto quieres ganar, que yo te lo pagaré.»

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Y Jacob respondió: «Tú bien sabes cómo he trabajado para ti, y cómo ha estado tu ganado conmigo. Lo poco que tenías antes de mi llegada, ha crecido en gran número. Con mi llegada el Señor te ha bendecido, pero ¿cuándo haré algo también por mi propia casa?» Y Labán le dijo: «¿Qué quieres que te dé?» Y Jacob respondió: «No me des nada. Si quieres hacer algo por mí, haz lo siguiente y yo volveré a cuidar de tus ovejas.

Hoy pasaré por todo tu rebaño, y apartaré todas las ovejas manchadas y salpicadas de color, y todas las ovejas de color oscuro, más las cabras que sean manchadas y salpicadas de color. Esta será mi paga. Así el día de mañana, cuando vengas a reconocer mi paga, mi honradez responderá por mí. Toda cabra que no sea pintada ni manchada, y toda oveja entre mis ovejas que no sea de color oscuro, se me achacará como robada.» Labán dijo entonces: «Pues bien, que sea como tú dices.»

Ese mismo día, Labán apartó los machos cabríos manchados y rayados, y todas las cabras manchadas y salpicadas de color, y toda la que tenía en sí algo de blanco, y todas las ovejas de color oscuro, y las puso a cargo de sus hijos. Luego puso tres días de camino entre él y Jacob. Mientras tanto, Jacob cuidaba el resto de las ovejas de Labán.

Jacob tomó entonces varas verdes de álamo, avellano y castaño, y les quitó la corteza para que se viera lo blanco de las varas; luego puso las varas sin corteza en los abrevaderos, donde las ovejas venían a beber agua, y estas se apareaban delante de las varas cuando venían a beber. Así las ovejas concebían delante de las varas, y parían borregos listados, pintados y salpicados de diversos colores.

Entonces Jacob apartaba los corderos, y todos los oscuros y listados del hato de Labán los ponía entre su propio rebaño; luego ponía aparte su hato, y no lo juntaba con las ovejas de Labán. Y cada vez que las ovejas más fuertes estaban en celo, Jacob ponía las varas en los abrevaderos, delante de las ovejas, para que concibieran a la vista de las varas; pero cuando venían las ovejas más débiles, no las ponía.

Así, las más débiles eran para Labán, y las más fuertes para Jacob. Fue así como este varón llegó a ser muy rico, y tuvo muchas ovejas, y siervas y siervos, además de camellos y asnos.