Estudios de campo recientes en literatura oral y la cuestión de Sitz Im Leben (Parte 1)

I

Resumen

Las limitaciones de la noción de Gunkel de Sitz-im-Leben se han señalado de varias maneras, con la tendencia a distinguir cada vez más cuidadosamente entre escenario original y escenarios retóricos extendidos para un género dado, tanto en sus usos orales como en los textos escritos. Recientes estudios de campo en literatura oral sugieren que la búsqueda de un escenario original y definitivo para un género es en muchos casos artificial y artificial, y de poco impacto final. La relación del género con el escenario no es en absoluto una simple cuestión de estilo, estructura y un poco de sociología.

Depende de una serie de factores socioculturales e ideológicos relacionados con el acto de representación en situaciones de analfabetismo. Muchos géneros disfrutan de una multiplicidad de escenarios, sin cambios en el contenido o la estructura, y la cuestión de si es original, primario o más característico es discutible. Por lo tanto, los eruditos del AT necesitan aplicar la noción de Sitz-im-Leben menos dogmáticamente que hasta ahora. Y las conclusiones sociológicas, históricas y teológicas sustantivas, cuando dependen en gran medida de las reconstrucciones de un escenario original, deben ser tratadas con extrema reserva.

0. Las limitaciones y ambigüedades inherentes al concepto de Gunkel de Sitz-im-Leben o “escenario” se han sentido y se han comentado de diversas formas en publicaciones recientes. Los eruditos han tendido a refinar la noción, distinguiendo cada vez con mayor precisión los varios sentidos que el término ha tomado en la literatura (Knight; Knierim: 463–466).

0.1 Cuando se relaciona con las nociones de literatura oral, dos distinciones principales se han vuelto comunes:
(1). Se debe mantener una línea clara entre los medios oral y escrito en los que puede funcionar un género literario. No está del todo claro qué sucede con la literatura cuando se cruza esa línea en el curso del desarrollo social. Los datos relevantes son esquivos y persisten muchas incertidumbres. Sin embargo, se ha expresado ampliamente la opinión de que de un caso a otro habría diferencias significativas a tener en cuenta.

(2). Debe hacerse una distinción entre el escenario original y el transferido. Como cuestión de principio, muchos estudiosos sostienen que algunos géneros literarios se asociaron originalmente con escenarios orales particulares que eran completamente típicos y singularmente relacionados con su contenido y estructura. Estos escenarios originales diferirían en aspectos importantes de otras situaciones en las que podría utilizarse el mismo género.

Por lo tanto, uno encuentra términos como milieu d’origine (Lapointe: 16-17), «matriz formativa» (Knight: 114) o «matriz institucional creativa» (Knierim: 464). Reconocen que los géneros de la literatura están disponibles libremente para el hablante o el autor. Por lo tanto, un tipo literario, originalmente cómodo en un entorno, podría usarse retóricamente en diferentes entornos para otros fines.

0.2 Siento algo así como un sistema de clasificación. Es mayormente implícito y difícil de documentar. Pero la noción parece ser que descubrir, o mejor, reconstruir el escenario original nos dice algo sobre la esencia del tipo literario, algo de su importancia, significado y propósito fundamentales. Otros escenarios son meramente retóricos; son prórrogas o transferencias secundarias.

El tipo literario en tal entorno se ve como imitativo, prestado, derivado. Por lo tanto, Knierim escribe, de forma no atípica, que “… debemos distinguir entre escenarios genuinos y reales cuando exegetamos textos” (Knierim: 465, énfasis mío). Esta perspectiva, creo, ha alimentado la búsqueda incesante de muchos críticos de la forma del Sitz-im-Leben original.

Ha ido de la mano con el juicio de valor de que una vez que tenemos el origen en la mano, de alguna manera conocemos algo de la esencia, lo definitivo en medio de la variedad de fenómenos, el uno entre los muchos. Habiendo adoptado este modelo, uno es libre de sacar conclusiones sustantivas históricas, teológicas y sociológicas. Uno solo tiene que pensar en el debate entre Begrich y Würthwein sobre la procedencia original de nuestros discursos proféticos escritos de juicio para ver el proceso en acción (Begrich, Würthwein, E. von Waldow).

0.3 Por supuesto, este impulso por descubrir la esencia, lo real, tiene profundas raíces en la tradición filosófica occidental. No pretendo, sin embargo, un ensayo de historia intelectual. Y sería injusto impugnar a los eruditos bíblicos como si solo ellos pudieran estar libres de las urdimbres y tramas del idealismo occidental. Lo que es importante para mis propósitos es observar que, al lado de los datos de los estudios de campo recientes en la literatura oral, la búsqueda de un escenario original y definitivo parece pálida, artificial, artificial.