Estrategias contemporáneas para leer un texto bíblico (Parte 2) – Estudio Bíblico

II

Si analizamos las tramas como típicamente compuestas de exposición, complicación, resolución y coda, en el Libro de Ester caps. 1–2 son evidentemente Exposición. Estos capítulos encierran siete escenas distintas que retratan circunstancias anteriores a la trama propiamente dicha. La Complicación comienza sólo en el cap. 3, con la negativa de Mardoqueo de rendir homenaje al recién elevado Amán, y con la reacción de Amán. Ese es el punto en el que se determina la destrucción de los judíos, decisión que constituye el punto de partida de dos arcos de tensión que llegarán hasta la Resolución.

Al final del cap. 8, en el punto cuando se emite el segundo decreto imperial, sabemos que ha llegado el momento de la Resolución, para que los judíos puedan relajarse y hacer vacaciones. A partir de entonces, los dos últimos capítulos, al menos desde el 9:20 en adelante, forman una Coda que proyecta el discurso más allá del marco temporal de la narración propiamente dicha.1

De este análisis surgen dos puntos de interés. La primera es que la Exposición es inusualmente larga, lo que sugiere que la historia no es tan ingenua como su estilo simple podría tentarnos a pensar. Lo que se entrega en la Exposición no son meros detalles de tiempo, lugar y personajes de la historia, que es todo lo que necesita una Exposición. Más bien, se nos presenta una gran cantidad de antecedentes sobre el simbolismo del poder, el carácter del rey, la batalla de los sexos, la relación de Ester y Mardoqueo, que deben tenerse en cuenta en el curso de la narración subsiguiente y fecundada en cruz con la materia de la acción.

Así por ejemplo, cuando leemos la respuesta de Asuero a Amán en 3:11, ‘haz con ellos lo que bien te pareciere’—lo que puede sonar, tomado en sí mismo, como una enérgica eficiencia imperial—nos vemos obligados a recordar, en por el contrario, sabemos por la Exposición que este rey es un hombre que no puede tomar ninguna decisión por sí mismo, como cómo manejar la desobediencia de Vasti o qué hacer cuando descubre que la extraña, sino que siempre tiene que confiar en por consejo de sus cortesanos. Cuando alguien acude a él con una propuesta concreta como el exterminio de una raza anónima de desviados, el rey está muy contento de tener a alguien más para hacer el trabajo problemático de la toma de decisiones por él y alegremente envía al pueblo a Amán para que se encargue de él. ellos como a él le gusta.

El segundo punto se refiere a la resolución de la tensión. A primera vista la Resolución es la muerte de Amán (7:10), autor del decreto para el exterminio de los judíos. Pero quedarse con esa perspectiva es no haber advertido que el momento de complicación de la trama no es precisamente la amenaza de 3:13 contra el pueblo judío, sino el hecho de que la amenaza tiene la forma de una ley de los persas y Medes (que la Exposición en 1:19 nos ha advertido que es inalterable).

Por lo tanto, no habrá una resolución final del complot cuando se desenmascara a Amán involucrando incluso a la reina en su genocidio programado, o cuando lo izan en su propia estaca (a una altura de 75 pies), o incluso cuando Mardoqueo el judío es hecho visir en lugar de Amán (8:2). Porque aun cuando estas resoluciones se hayan realizado, la Complicación aún no está resuelta, porque la ley inalterable que ha decretado la destrucción de los judíos sigue en pie, como le recuerda el rey a Ester cuando ella ruega que se revoque el decreto (8: 8). El problema intelectual de cómo alterar lo inalterable se resuelve, y la tensión de la trama se resuelve con ello, solo por la brillante idea de Mardoqueo de una ley suplementaria de los persas y los medos que requiere que los judíos se defiendan contra cualquier intento de genocidio (8:11). –12).

Dado que la primera ley había fallado irreflexivamente en exigir a ninguna persona en particular que llevara a cabo el genocidio, nadie, en el caso, podría ser culpado por no obedecerla; y claramente, tanto los judíos como los no judíos en todo el imperio interpretaron la situación como una victoria (sin derramamiento de sangre) para los judíos (8:15–17), sin una pizca de crítica a la doctrina de la inmutabilidad de la ley persa.

En contra de esa resolución, el derramamiento de sangre de 9:5-6 es una concreción de la supremacía judía recién descubierta; purga el imperio de elementos antijudíos, lo cual es una buena noticia para el futuro. Pero no resuelve nada, porque no queda nada por resolver. La redacción del segundo edicto de Mardoqueo ya ha hecho eso. Así que analizar la trama, incluso a lo largo de las líneas poco sofisticadas aquí esbozadas, no es simplemente percibir la sutileza del arte del narrador, sino tocar la base ya con las propias actitudes específicas de la narrativa hacia el poder, la violencia, la ley.

2. Estructuralismo

Al usar una estrategia estructuralista para la lectura, buscamos explícitamente, debajo de la superficie del texto, relaciones, especialmente de oposición y contraste, que se manifiestan en el nivel del texto. En la disciplina del estructuralismo literario hay varios procedimientos diferentes que están preparados como cuadrículas en las que se puede disponer la narración. Dos de estos pueden ser de utilidad aquí, un análisis actancial y uno semántico.
una. Análisis actancial

Un análisis de los actantes en la narración de Ester es bastante sencillo, pero revela dos realidades interesantes. El patrón actancial, al estilo de A.J. Greimas, puede enunciarse así:
?
REMITENTE→liberación
OBJETO→judíos
RECEPTOR↑Mardoqueo, rey
AYUDANTE→Ester
ASUNTO←Amán, rey

Publicada el
Categorizado como Estudios