El(los) viaje(s) de la Palabra de Dios: una lectura del argumento del cuarto evangelio (Parte 1) – Estudio Bíblico

I

Resumen

Este estudio avanza una lectura literario-retórica del argumento del Cuarto Evangelio a partir de los siguientes criterios metodológicos: el Evangelio como ejemplo de literatura biográfica antigua; el uso que hace el Evangelio del motivo común del viaje en la narrativa antigua; y el uso del Evangelio de la técnica literaria común de patrones de repetición y recurrencia en la narrativa antigua.

Siguiendo convenciones genéricas, el estudio aboga por una triple división general de la trama en términos del Evangelio como una biografía de Jesús, la Palabra de Dios: una narración de los orígenes (1:1–18), una narración de la vida pública o la carrera de Jesús (1:19–17:26) y una narración de la muerte y un significado duradero (18:1–21:25).

Siguiendo las convenciones narrativas, el estudio también aboga por el papel dominante del motivo del viaje en la trama del Evangelio: por un lado, un viaje mitológico y cósmico de la Palabra de Dios desde el mundo de Dios al mundo de los seres humanos, hacerse carne en Jesús de Nazaret, que proporciona un marco general adicional para la trama; por otro lado, una serie de viajes geográficos repetidos en el curso de la vida pública o carrera de Jesús como la Palabra de Dios, con una constelación acompañante de otros motivos repetidos.

El estudio proporciona además un análisis crítico de la discusión teórica más amplia sobre el concepto mismo de trama en sí; un examen crítico de los enfoques previos a la trama del Evangelio en la erudición joánica; y una descripción de las diversas funciones estratégicas interrelacionadas e interdependientes del terreno propuesto.

1. Introducción

Simplemente no existe una manera rápida y fácil de llegar a cualquier tipo de definición de consenso con respecto al significado y uso del término «trama» en la literatura poética y crítica, y mucho menos identificar y describir la trama de cualquier obra narrativa, ya sea antiguo o moderno.

Como ya ha señalado la crítica literaria reciente de los evangelios canónicos, la discusión crítica más amplia sobre cómo debe entenderse la “trama” y cómo debe analizarse en cualquier obra narrativa particular no solo es bastante extensa sino también muy diversa (Rhoads y Michie:73; Culpepper:79–80; Matera:235–36); de hecho, dicha evaluación de la discusión crítica más amplia se encuentra a menudo dentro de esa misma literatura (Egan: 455–57; Chatman: 84–95; Brooks: 5–7; Caserio: 3–4; Martin: 81–129).

Al mismo tiempo y en reacción directa a un cierto desprecio tradicional y bastante extendido, incluso desdén a veces, por el estudio de la trama en general (Caserio: 3-4), también se encuentra dentro de esta literatura un énfasis creciente en la importancia de este elemento particular de la narrativa.

Así, por ejemplo, mientras Egan habla de la trama como “un término crucial en la crítica y la poética” (456), Brooks argumenta que “la trama es de alguna manera anterior a los elementos más discutidos por la mayoría de los críticos, ya que es la línea organizativa misma, el hilo de diseño, que hace posible la narración por ser finita y comprensible” (4).

Creo que el análisis crítico y la interpretación de los evangelios canónicos solo pueden beneficiarse de una consideración adecuada de la trama de cada evangelio a la luz de un marco teórico informado sobre el concepto mismo de «trama», un marco teórico que va más allá de una adopción sin complicaciones de un uso particular del término o una apropiación esencialmente sintética de varios de esos usos. En el presente estudio, por lo tanto, tengo tres objetivos específicos en mente.

Quisiera ofrecer, en primer lugar, una primera lectura del argumento del Cuarto Evangelio tal y como se presenta actualmente, es decir, desde el punto de vista del presente Evangelio como obra unificada y coherente, saltándose así por completo cualquier discusión de los estratos literarios que subyacen al presente Evangelio, sin importar cuán completos o extensos puedan ser dichos estratos (ver Fortna), o del proceso de redacción y acrecentamiento que resulta en el presente texto del Evangelio.

Si bien tales preocupaciones de excavación ciertamente están justificadas y vale la pena seguirlas, no son en absoluto relevantes para el objetivo principal de este estudio. En segundo lugar, me gustaría subrayar también la anterior calificación de esta propuesta como “inicial”, no sólo porque representa un primer intento por mi parte de abordar un tema muy complejo, sino también porque espero desarrollar tal leyendo con mucho más detalle en un trabajo futuro sobre el Evangelio.

En tercer lugar, también me gustaría hacer un prefacio a esta lectura abordando la cuestión fundamental de un marco teórico informado para que finalmente pueda ubicar mi propio enfoque dentro de dicho marco.

Un comentario final es adicional a modo de introducción. Como indica claramente el subtítulo de este estudio, la presente lectura del argumento del Cuarto Evangelio no se ofrece en modo alguno como la lectura única, definitiva y objetiva de este rasgo narrativo del Evangelio, sino sólo como una lectura posible del mismo.

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