El poder de la forma: un estudio de los proverbios bíblicos (Parte 5) – Estudio Bíblico

V

Esta última es probablemente una alusión erudita a la historia en la que el fruto del árbol era para Eva “un deseo (ta‘ăwāh) a los ojos” (Gn 3:6). Y esta es otra faceta del juego: alusiones ingeniosas.

Realmente no sabemos cuántas alusiones puede haber a imágenes e historias tanto existentes como extintas.
Al permitirse entrar en este tipo de «juego de proverbio», uno puede comenzar a sentir que aunque se está haciendo un descubrimiento. Como dice Asemissen a propósito del aforismo: “Media el insight como proceso, pero no se permite llamar la atención sobre esto” (163).

2.14 Ocasionalmente hay dichos que son enigmáticos en su compacidad. Toda una mitología se puede comprimir en 25:2-3. Uno intuye que si uno fuera a “romper estas nueces” sería como partir un átomo. Todo un mundo a punto de explotar a partir de un proverbio.

2.15 La posición y la oposición de las imágenes dan como resultado frecuentes paradojas del pensamiento (cf. Grenzmann: 194; Asemissen: 165–66). A nivel conceptual, ciertas afirmaciones parecen ser contradicciones; de hecho, son inesperados (paradójicos). ¿Ama a su hijo el que “escatima la vara”? ¿O el “disciplinador” odia a su hijo? “No”, se podría decir, “no necesariamente”.

Alguien más puede decir «probablemente no» o incluso «por supuesto que no». Las calificaciones son posibles cuando la intuición se expresa como una pregunta, o de cualquier manera que permita la discusión. Sin embargo, en forma aforística, la intuición adquiere el estilo de una paradoja que exige asentimiento:
hôśēk šibṭô
śônē‘ bĕnô
wĕ‘ōhăbô šiḥărô
Musar (13:24)
ahorrador de varilla
enemigo de su hijo
y quien lo ama
le aplica disciplina
Guarda tu correa y mima a tu hijo; si lo amas, que aprenda disciplina.

2.16 No es raro que haya humor, especialmente de tipo irónico. La “misericordia” de los impíos es “mezquina”. Y:
ṭāman ‘āṣēl yādô baṣṣallāḥat
gam-‘ĕl-pîhû lō‘ yĕšîbĕnnâ (19:24)
el perezoso esconde su mano en el plato
aun a su boca no se la devuelve
El perezoso deja la mano en el plato,
¡ni siquiera se lo llevará a la boca!

šûḥâ ’ămuqqâ pî zārôt zĕ‘ûm yhwh yippol-šām (22:14)

hoyo profundo
boca de una mujer desconocida
aborrecido por Yahvé
caerá en él
Terrible trampa es la boca de una seductora; en él tropezarán los despreciados de Yahvé.

Estas observaciones sugieren mucho sobre la situación intelectual de los sabios y de la tradición de la sabiduría, es decir, la creación que concibieron, el mundo en el que entendieron que estaban participando. El método de yuxtaposición de imágenes, el juego de palabras, el humor frecuente son indicios de la experiencia de la vida como una realidad dinámica. Muchos de los proverbios dan muestras de haber sido el discurso aforístico fresco y original de quienes veían el mundo de formas nuevas.

2.2 Patrones de sonido en Proverbios
māwĕt wĕḥayyîm bĕyad-lāšôn
wĕ‘ōhăbêhā yō‘kal piryâ (18:21)
la muerte y la vida en la mano de la lengua
y sus amantes comerán su fruto
La vida y la muerte están en manos de Dame Tongue,
y sus devotos probarán su fruto.

La estrategia estética y la comprensión de la existencia son las que más se fusionan en el método de estructuración de los sonidos. La música de la poesía emite un mensaje desde su interior. Esta cualidad evita que el proverbio o el aforismo degeneren en la obsolescencia.

Una forma de hacer que las palabras canten es mediante el uso de consonantes. Kenneth Burke, en un pequeño y sugerente ensayo, se ha ocupado de este uso de las consonantes (296-304; cf. Hartman: 339ff.; y Fokkelman). Burke analiza la repetición de consonantes afines ocultas en variaciones, combinaciones acrósticas, quiasmos y aumento y disminución. Al hacer esto, toma todos sus ejemplos de Coleridge.
Un ejemplo de aliteración oculta es “bañado por la niebla”. En inglés b y m son parientes fonéticos cercanos. También lo son th, s y t.
Un ejemplo de estructura acróstica: “Una doncella con un dulcémele”.
d-m-s-l
d—l—c—m (más r)
Un quiasmo es un arreglo de “cruz” (X), ya sea A, B, B´, A´, o A, B, C, B´, A´, así que en “debajo de la torre en ruinas”:

El aumento implica la expansión estirando los sonidos o colocándolos más separados. La disminución implica acercar los sonidos de lo que estaban.
Aumento:
Ella envió el dulce sueño del Cielo,
Eso se deslizó en mi alma.
Aquí sl- y sl- (dormir y deslizarse) se convierten en una nota más larga (alma).
Disminución:
Pero en silencio, por grados lentos.
Aquí el tiempo entre s y l colapsa en “lento”.

Antes de dar ejemplos de estos patrones en los proverbios bíblicos, creo importante señalar que los principios involucrados son básicamente estéticos. Las ideas no faltan en las oraciones a considerar, pero se incorporan al contexto del lenguaje hablado y oído. El orden de los sonidos agradables es más importante que el pensamiento analítico.

El pensamiento, a su vez, adquiere poder al estar profundamente enraizado en expresiones concretas y vívidas del lenguaje. Porque el habla aforística es una expresión de la capacidad humana para correlacionar sonidos y percepciones y evoca esta capacidad. Por eso es capaz de “generalizar concretamente”, de ser extremadamente concreto o muy general, a veces simultáneamente (ver Neumann: 6ff.).
Es una cuestión sencilla encontrar la repetición de sonidos en variaciones afines. Por ejemplo:
‘ōgēr baqqayiṣ
bēn maśkîl
nirdām baqqāṣîr
bēn mēbîs (10:5)
recolector en verano
hijo que se muestra prudente
durmiente en la cosecha
hijo que avergüenz

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