El Lector de Mark como Operador de un Sistema de Connotaciones (Parte 4) – Estudio Bíblico

IV

Allí también el semema /el camino/ se repite con frecuencia, especialmente en el sintagma «en el camino» (8:27; 9:33-34; 10:32,46). El significado denotativo de /camino/ es aquí sin duda la /ruta/ entre Galilea y Jerusalén o /camino pavimentado/ por el que se dice que va Jesús con sus discípulos; pero parece obvio que el lexema tiene el significado connotativo de /modo de vida/ y como tal también caracteriza el tema de la parte central (van Iersel, 1982:125,135-137, 1983:50).

El segundo tipo de señalización consiste en elementos textuales destinados a que el lector preste especial atención. Un ejemplo de esto es la convocatoria «¡Escucha!» en 4:3, que en una versión más generalizada y fuerte se repite en 4:9. De otra manera, esta es también la función de los pasajes que declaran que hay algo a entender que va más allá del nivel denotativo, como la conversación de Jesús con los discípulos sobre los panes y los pedazos que sobraron en 8:17-21, que se discutirá a continuación.

1.5 Lo anterior justifica la pregunta de si el modelo resumido de R. Barthes no se revaloriza y, en particular, si no se logra una percepción más clara de los pasos que debe dar el lector para decodificar y organizar el nivel connotativo si se amplía el modelo. Se han intentado varios modelos más grandes (Eco: 84-96; Patte: 15, 17, 60) o propuestos (Stierle: 139-145), pero no son aptos para ilustrar el tipo de significado connotativo que tenemos en mente.

Por eso aquí se propone otro modelo, que se basa y amplía el de Barthes (Fig. 3). Este nuevo modelo no puede pretender ser aplicable a todos los posibles tipos de connotaciones porque hasta el momento no se han enumerado ni clasificado según la estructura, a pesar del trabajo realizado por Rössler (64-104).
Por lo tanto, el modelo tiene solo una validez y una función limitadas.

Sólo es válido en los casos en que una o varias series de connotadores se refieren a un sistema paradigmático coherente a nivel connotativo. Está compuesto de esta manera porque pretende visualizar los pasos que el lector debe dar para llegar al reconocimiento de tal sistema connotativo y para comprender el significado del sistema. Otro tipo de connotación puede requerir otros modelos, en los que las partes que son una extensión del modelo de Barthes deberán adquirir otra forma u otro contenido, o ambas cosas.

Figura 3: Los pasos en los que el lector produce un sistema de connotaciones

El paso 0 se corresponde con el nivel 1 del modelo de Barthes, pero se relaciona con todo el texto del libro. El modelo visualiza cómo el lector de un texto escrito conecta un significado —principalmente un significado complejo— con el número total de significantes (a–z) del texto, y así produce un significado total coherente al nivel de la denotación (significado 1 ).

A primera vista, el paso 1 parece estar relacionado con el nivel 2 en el modelo de Barthes, donde es el nivel de la connotación, pero de hecho no es así. El paso 1 es más bien una primera divergencia del nivel 2 de Barthes, mientras que los pasos 2 y 3 del modelo pueden verse como divergencias adicionales. En el paso 1, el primero que es específico de la connotación, el modelo muestra cómo uno o más significantes (a-e-i-o-u) —que en el nivel de la denotación hacen su contribución habitual al significado en ese nivel (SIGNIFICADOS A-E-I-O-U)— tienen la función (designado por →) para señalar al lector la presencia de una segunda capa de significado.

Esto se hace, por ejemplo, a través de la notable frecuencia de un lexema o la presencia de significantes que hacen que el lector se dé cuenta de que el texto no puede ser captado de forma adecuada o incluso en absoluto en el nivel denotativo. En el paso 2, el modelo muestra cómo en una o más series sintagmáticas de significantes (b–j y s–z) distribuidos en partes más grandes o más pequeñas del texto, el lector reconoce los connotadores reales.

Sobre la base de su significado en el nivel denotativo (B-J y S-Z), estos connotadores constituyen para el lector una serie paradigmática que trasciende los contextos en los que ocurren las partes de la serie para que esta serie pueda funcionar como significante para un significado aún desconocido pero en el nivel connotativo contenido en el texto del libro (significantes a–z). En el paso 3 el modelo muestra cómo el lector, a partir del texto, conecta cuatro elementos centrales de la serie de significantes que entre sí constituyen la serie de equivalencia D : V :: H :

Y, con un nuevo significado, que puede ser designada por la serie de equivalencia D : V :: H: Y y que revela el significado connotativo de la serie D: V :: H: Y, como se explicará en la segunda parte de este artículo.

Con esto hemos distinguido tres pasos que da el lector a la hora de producir el sistema connotativo en cuestión. Podrían subdividirse aún más, pero por el momento es mejor dejarlo así porque dejan suficientemente claro que el lector tiene que realizar una serie de operaciones diferentes para producir el segundo significado en el nivel connotativo.

2. El secreto en Marcos, con referencia a un sistema connotativo

Publicada el
Categorizado como Estudios