El Lector de Mark como Operador de un Sistema de Connotaciones (Parte 1) – Estudio Bíblico

I

Resumen

Este ensayo analiza e ilustra cómo el lector al leer un texto produce un sistema coherente de significados connotativos.

1. El análisis hace uso de un modelo diseñado por Roland Barthes. Considera la connotación como un segundo significado que supone el primero o significado denotativo. A este modelo se le añaden una serie de pasos que pueden distinguirse como los elementos decisivos de un proceso de decodificación secundario.

2. En la ilustración del proceso de decodificación se discute la clásica cuestión del secreto (mesiánico) en Marcos. El secreto aquí se considera un elemento central de una capa connotativa de significado que en una parte importante se encuentra en el texto y el contexto de las parábolas de la semilla y la viña y de las dos historias de alimentación. Las palabras de Jesús en el relato de la última cena ofrecen la clave para descifrar este sistema de significados connotativos.

3. La validez y utilidad de la teoría desarrollada en la primera parte se prueban en la tercera parte, que representa al lector dándose cuenta de la interpretación dada en la segunda parte de esta capa connotativa de significado en Marcos.

Un texto escrito es como una partitura musical; Así como una partitura musical se convierte en música solo cuando se ejecuta, un texto escrito produce significado solo cuando se lee (cf. Barthes, 1970: 35-37). Como resultado, ni una sola parte del significado textual total es significativa por sí misma. Un lector de carne y hueso es siempre indispensable para dar sentido a un texto escrito. Esto no implica necesariamente que el lector esté igualmente involucrado en cada parte del proceso de lectura.

arece, sin embargo, que el lector juega un papel particularmente importante en las operaciones que se refieren a referencias intertextuales y significados connotativos. Este ensayo se ocupará únicamente del sistema connotativo tal como lo encuentra el lector en Marcos. Este sistema ya ha sido analizado en el contexto de un estudio de la función del secreto mesiánico en Marcos (van Iersel, 1985:144-59, 1986:245-48, 1987:23-25).

En este ensayo, el sistema connotativo se colocará en un contexto teórico y, en la medida de lo posible, se presentará en términos de ese contexto. En la primera sección se discutirá el contexto teórico; en la segunda sección se dará un análisis de Marcos; y en la tercera sección se comparará la teoría y el análisis. Aunque el material se presenta en este orden, el contexto teórico discutido no precedió en forma notable al análisis real. De hecho, los aspectos teóricos son intentos de sistematizar después lo que se hace en el análisis.

1. Significados connotativos

1.1 Incluso si no se atribuye la misma importancia a los textos literarios y no literarios (como lo hacen Roland Barthes, 1964: 131, y Daniel y Aline Patte, 1–10), hay que reconocer que el sistema de connotaciones, que ha sido dada una atención considerable en el estudio de la comunicación de masas, especialmente de la publicidad, también merece atención en textos de carácter literario ( Greimas-Courtés:63 ).

1.2 El término connotación fue utilizado por primera vez por el filósofo J.S. Molino en 1843 como contrapartida de la denotación. El hecho correctamente observado por John Lyons (175-76) de que los filósofos no han sido consistentes en el uso de estos términos y, en consecuencia, han causado una confusión considerable, una confusión agravada más tarde por los lingüistas como resultado de otras inexactitudes, no significa que estos los términos deben descartarse. Pero es absolutamente necesario definir y distinguir los términos con sumo cuidado y prestar atención también al marco teórico más amplio.

Después de un primer intento de L. Hjemslev, fue principalmente R. Barthes quien aclaró la cuestión de la connotación (1964: 130-32). Aparte de una o dos objeciones (cf. Molino: 24-30), el análisis de Barthes ha sido generalmente aceptado y, por lo tanto, servirá como punto de partida aquí. Para empezar, hizo una distinción entre el sistema de significados primarios, el de la denotación y el sistema de significados secundarios. En una primera notación, de inspiración más algebraica, demuestra cómo un contenido (C) y una expresión (E) se conectan o relacionan (R) en el proceso de producir significado en el nivel de la denotación.

El proceso está representado por la fórmula ERC. Sobre la base de esta fórmula, dependiendo de si el primer sistema (ERC) forma la base de un segundo contenido o de una segunda expresión, llega a dos opciones para un significado secundario, representado por dos fórmulas, (ERC)RC y ER( ERC), y por dos modelos basados ​​en símbolos idénticos:

Figura 1: El primer modelo de R. Barthes

La totalidad de la relación entre expresión (significante) y contenido (significado) en el primer nivel se transforma en uno de los elementos del sistema de significación en el segundo nivel. Se convierte en la segunda expresión (significante) o en el segundo contenido (significado).

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