El hijo pródigo: una interpretación estructuralista (Parte 5) – Estudio Bíblico

V

Al mismo tiempo es una secuencia correlacionada final parcial a la secuencia correlacionada inicial del padre. Como había dividido la propiedad entre ellos, había presentado dos oponentes a su contrato inicial; uno ya se ha reconciliado, el otro queda por resolver.

Resumen.

El SUJETO de la parábola es el padre; el OBJETO, dos hijos. En la secuencia inicial correlacionada el padre divide su propiedad entre sus hijos lo que establece dos nuevos SUJETOS que funcionan como OPONENTES al contrato del padre. En la subsecuencia inicial correlacionada, el hijo menor despilfarra su propiedad, destruye así su bienestar y amenaza el contrato del padre. En las dos secuencias tópicas el hijo busca establecer su bienestar; ambos abortan en el segundo enunciado performativo.

En la secuencia final correlacionada, el padre restablece el bienestar del hijo, restaurando así el contrato del hijo y la mitad de su propio contrato. El análisis narrativo demuestra, contra la interpretación tradicional de esta parábola, que no sólo la primera parte no es completa en sí misma sino que la segunda parte es exigida por la secuencia inicial correlacionada.

Lexie 16. “Ahora el hijo mayor estaba en el campo.” Una calificación sirve para presentar al hijo mayor, cuya existencia está implícita en la primera parte de la historia (cf. arriba). Pero más que simplemente presentar al hijo mayor, ubica su narrativa hasta este punto como entrelazada con la del padre. Esto se demuestra por el hecho de que estuvo en el campo, es decir, ha permanecido dentro de la red del padre. Así mismo desde que estuvo en el campo no formó parte de la recepción del hijo menor y por lo tanto no ha ratificado el contrato del padre. La calificación establece la situación en la que el hijo mayor debe continuar su historia con la del padre o retirarse de la red del padre.

Lexie 17. “Y cuando llegó y se acercó a la casa, escuchó música y baile”. Este enunciado se caracteriza a nivel de manifestación por las funciones salida y llegada y, por tanto, parece ser un sintagma disyuntivo que implica la aceptación de un contrato. Pero debe notarse que en el nivel de manifestación la función de llegada no se completa. “Él se acercó”. Por lo tanto, este enunciado señala que esta secuencia se ocupará de la aceptación o rechazo de un contrato. Si el hijo mayor cumple la función de llegada, entonces se acepta el contrato; si no lo hace, entonces se rechaza el contrato. El hijo mayor tiene un contrato para aceptar un contrato. Este sintagma disyuntivo apunta a que la problemática de esta narrativa gira en torno a la terminación o el aborto de la expresión contractual implícita. Los actantes lo aclaran: SUJETO, hijo mayor; OBJETO, la aceptación del contrato; Negativa del OPONENTE a llegar.

Lexie 18. “Y llamó a uno de los sirvientes y le preguntó qué significaba esto. Y él le dijo: Ha venido tu hermano, y tu padre ha matado el ternero engordado, porque lo ha recibido sano y salvo. El contrato del hermano mayor es la aceptación de un contrato. En este lexie se revela el contrato a aceptar, la aceptación del hijo menor por parte del padre. Este sintagma implica la función de confrontación; el hermano mayor se enfrenta al contrato que tiene que aceptar.

Lexie 19. “Pero estaba enojado y se negó a entrar”. El hermano mayor rechaza el contrato de su padre y su narración ahora aborta. Su negativa a entrar, a cumplir la función de llegada, demuestra que ha sido dominado.

El OPONENTE es su propia negativa.

Lexie 20. “Su padre salió y lo suplicó”. Aquí tenemos dos sintagmas: uno disyuntivo y performativo. Al salir, el padre ha aceptado un contrato para rogar al hijo mayor que entre, es decir, para aceptar el contrato del padre con el hijo menor. El padre es el SUJETO, el hijo mayor es el OPONENTE; el OBJETO es la entrada del hijo mayor. Al suplicar, el padre cumple la función de confrontación.

Lexie 21. “Pero él respondió a su padre: ‘He aquí, estos muchos años te he servido, y nunca desobedecí tu mandato; pero nunca me diste un cabrito, para que me divirtiera con mis amigos. Pero cuando viniere este hijo tuyo, que ha consumido tu sustento con rameras, matarás para él el becerro engordado. La secuencia hasta este punto ha tenido que ver con la aceptación o rechazo por parte del hijo mayor del contrato que su padre había hecho con el hijo menor.

El tema ha seguido siendo claramente el hijo mayor. Pero dentro de esta secuencia está implícita la posibilidad de que el hijo mayor represente un oponente al contrato original del padre, a saber, el tener dos hijos. Ahora ese contrato original sale directamente a la superficie. El hijo mayor al dirigirse al padre lo designa SUJETO y lo confronta sobre los términos del contrato original.

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