El grupo de epistolografía antigua en retrospectiva (Parte 6) – Estudio Bíblico

VI

Las letras griegas emplean estos saludos en el cierre, inmediatamente antes de la despedida. Las letras arameas, por otro lado, tienden a enunciar tales saludos antes, ya sea en el cuerpo o siguiendo directamente los talones de los saludos iniciales (Fitzmyer: 217).

4.2 El cuerpo de la carta antigua es más resistente al análisis formal que la apertura y el cierre, y a menudo parece carecer de forma identificable y convenciones identificables. No obstante, el grupo de cartas antiguas hizo algunos progresos en la clasificación de la parte del mensaje de las cartas, en gran parte sobre la base del tema.

El cuerpo de las cartas de Amarna, por ejemplo, es de dos grandes tipos: (1) órdenes de superiores/solicitudes de inferiores e iguales; (2) la comunicación de información. La misma clasificación en dos partes sirve igualmente bien para las letras griegas en papiro. Ocasionalmente se requiere una modificación menor de este esquema; las construcciones imperativas no son empleadas exclusivamente por los superiores (ver Pardee, 1978: 339-340).

La mayoría de las cartas de Arad, por ejemplo, son órdenes que solicitan la liberación de suministros de un almacén y, en consecuencia, están escritas en forma de orden incluso cuando el cartero y el remitente son inferiores al destinatario, el guardián. del almacén. Autorizaciones similares abundan en cartas del Egipto helenístico, cuyos giros bancarios corresponden a nuestro mandato actual, «Pagar a la orden de X», con su firma de autorización de cierre.

4.21 La transición de la apertura de la letra al cuerpo se indica con frecuencia mediante una construcción especial en las letras hebreas y arameas, que tiene un significado similar a “y ahora”. Cuando otras convenciones introducen el cuerpo de letras hebreas, parecen ser de dos tipos, declarativas y volitivas. Las declaraciones imperativas, como se indicó anteriormente, son empleadas ocasionalmente por inferiores.

4.22 Cada una de las dos funciones del cuerpo (es decir, órdenes/solicitudes y comunicación de información) a menudo se expresaba de manera estereotipada. Por ejemplo, las cartas de petición presentan regularmente el cuerpo de la carta estableciendo la ocasión, o “antecedentes”, que requieren la solicitud. Se utilizaron frases características y/o temas estándar para expresar este “antecedentes” peticionario.

Por lo tanto, en letras griegas, el peticionario frecuentemente indicaba el día y la hora del día en que se cometió la infracción y/o describía las circunstancias atenuantes de la situación y/o identificaba explícitamente, por lo general al principio, a quien había infringido. él (ver exx. en White, 1972: el Apéndice, 72-193).

Las cartas de recomendación, otro tipo de solicitud, son estructuralmente similares a las peticiones e igualmente estereotipadas en el uso de convenciones. Por lo tanto, inmediatamente después de la dirección/saludo de apertura, el remitente presenta al cartero al destinatario (= los antecedentes de la solicitud). Acto seguido, solicita al destinatario que asista a la persona recomendada. El escritor suele cerrar el cuerpo afirmando que será favorecido si el destinatario atiende a la solicitud.

4.23 En cuanto a la comunicación de información, la segunda función principal que cumple el cuerpo, una serie de frases estereotipadas pueden introducir el motivo de la escritura. Una convención común, por supuesto, es aquella en la que se declara explícitamente la divulgación.

Así, entre las declaraciones volitivas que introducen el mensaje de las letras hebreas, encontramos la frase, “Que te sea conocido…” y “Abre el ojo de tu siervo” (=la petición de información). Se utilizan frases comparables en las cartas de Amarna y en la correspondencia griega. No se debe suponer que la intención principal de estos mensajes es informativa, ya que la información se puede impartir como base para solicitar algo al destinatario. En consecuencia, la intención esencial de cualquier convención debe determinarse con referencia a los contornos más grandes del cuerpo.

4.231 Otra clase de frases que introducen el mensaje es aquella en la que el remitente acusa recibo de la información. La mayoría de las letras que introducen el cuerpo de esta manera son, al menos en la correspondencia griega y de Amarna, de inferiores. Con frecuencia, el acuse de recibo de las instrucciones va seguido de una declaración de cumplimiento con respecto a la obediencia del remitente a la directiva, por ejemplo, “Tal como me instruiste, tengo…”.

4.232 Las cartas de superiores, o entre iguales, a veces presentarán el cuerpo declarando que el destinatario es negligente en un deber. Estas frases suelen preceder a una orden/solicitud de que el destinatario atienda el asunto descuidado. Las frases comunes que sirven para este propósito son aquellas que dicen «Escribí antes», «Tal como escribí», etc.

4.24 Cuando el cuerpo es suficientemente largo, se emplean construcciones de transición. Por ejemplo, una frase de divulgación puede introducir información adicional agregando una conjunción adecuada, «Saber también que…»

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