El aspecto figurativo y el método contextual en en la evaluación del imperio salomónico (Parte 3) – Estudio Bíblico

III

Aunque aumentó el comercio, aparentemente Salomón importó más bienes de los que exportó, de modo que la balanza comercial produjo un déficit nacional vertiginoso. Incluso la recaudación de impuestos, el uso de mano de obra esclava, la implementación de la corvée para sus propios súbditos israelitas y la venta de ciertas ciudades y territorios no pudieron remediar los problemas económicos de la política fiscal de Salomón.1 Salomón estaba tratando de financiar una economía imperialista sin ti conquistas militares con sus subsiguientes tributos y corvées para alimentar el fuego del crecimiento económico de un imperio (consulte la sección a continuación sobre la riqueza económica).

Por lo tanto, el uso de la hipérbole en el relato bíblico debe interpretarse a través de la matriz de su ideología real, tal como es el caso con las descripciones de otras monarquías contemporáneas del antiguo Cercano Oriente sobre la riqueza y el poder de sus reinos. La inscripción de Azitawadda ilustra vívidamente esto:
Ba’al me hizo padre y madre para los danunianos.

Aceleré a los danunianos.

Amplié la tierra de la llanura de Adana desde el Este (literalmente, ‘la salida del sol’) hacia el Oeste (lit. ‘su puesta’), y en mis días los danunianos tenían todo bien, abundancia y lujo.
Y construí fortificaciones en esos lugares para que los danunianos pudieran habitar en la tranquilidad de sus corazones.

Y humillé tierras fuertes en el Oeste (lit. ‘la puesta del sol’) que ningún rey que fue antes de mí jamás humilló.
Ahora yo, Azitawadda, los he humillado.
Ahora bien, hubo en todos mis días abundancia y lujo y buena vida y tranquilidad de corazón para los danunianos y para toda la llanura de Adana.
Como en mis días hubo para la tierra de la Llanura de Adana abundancia y lujo.
Y nunca hubo ninguna noche para los danunianos en mis días.2

Afirmaciones como estas por parte de un rey vasallo menor como Azitawadda contribuyen en gran medida al hecho de que el éxito, la riqueza y la reputación de Salomón son el material de las antiguas inscripciones reales del Cercano Oriente.1 Son una parte integral del mismo código a través del cual el los textos comunican.
Finalmente, es importante también reconocer el uso ideológico de la hipérbole en la valoración negativa de Salomón. Por ejemplo, el escritor bíblico relata que después de la apostasía de Salomón, Yahvé levantó a Hadad y Rezón, quienes acosaron al monarca “todos los días de Salomón” (1 Re 11,26). Nuevamente, como con la evaluación positiva que utilizó la hipérbole, sería un grave error de interpretación entender esta declaración literalmente.

Estructura como indicador figurativo

Varios escritores han demostrado que la narración de 1 Reyes 1–11 está construida sobre una estructura sofisticada.2 Tal estructura narrativa, que es artificial o figurativa,3 se utiliza para comunicar y reforzar el mensaje de la narración.4 Hay una notable simetría que sustenta el mensaje. De hecho, la narración parece estar construida alrededor del relato de la construcción y dedicación del Templo5 siendo la descripción de la construcción del palacio salomónico su punto central.

Meyers siente que esta sección salomónica constituye un trabajo autónomo y altamente estructurado. En su opinión, estos capítulos, con sus temas unificadores de riqueza, honor y sabiduría salomónica, ‘destacan como únicos en la historiografía bíblica a pesar de que están cuidadosamente integrados en la narrativa del Libro de los Reyes’.1 De manera similar, Parker asume que las aparentes repeticiones y contradicciones son ‘deliberadas y parte de una estrategia narrativa sofisticada’.

Argumenta que el texto manifiesta ‘una lógica interna y una coherencia dentro de la narración’ que justifican su unidad.2 Por otro lado, Halpern argumenta que el escritor de la sección ‘parece haber incorporado o tolerado fuentes que ocasionan tensión en su tratamiento’, que, sin embargo, todavía logra una especie de unidad.3

Cuál de estos entendimientos es correcto no es importante hasta el punto que estoy discutiendo; cada uno es una posible explicación. Mi punto es que el texto sí tiene una unidad estructural —sobre esto hay acuerdo— y que esta estructura manifiesta la naturaleza figurativa del texto. El reconocimiento de este importante punto permite llevar el esfuerzo interpretativo un paso más allá.

La ideología real del antiguo Cercano Oriente y el esplendor salomónico
Hay ciertos puntos en los que las ideologías reales del antiguo Cercano Oriente iluminan la narración bíblica. Voy a investigar algunas de estas características por categoría.1
Concepto de Capital / Templo

La fundación de una nueva capital es el ápice entre las acciones del rey como creador. La construcción de un capitel monumental en el centro de un imperio sólo puede compararse, por su valor simbólico, a las obras de creación básica, debidas a los dioses. Si bien David fue quien fundó Jerusalén como la capital del imperio israelita, Salomón la estableció aún más firmemente.

Esto se ve claramente en las palabras puestas en la boca de Yahweh en el primer discurso de Salomón al pueblo en la dedicación del templo: ‘Sin embargo, tú [David] no eres el que edificará el templo, sino tu hijo [Salomón], que es tu mi propia carne y sangre, él es el que edificará el templo a mi Nombre’ (1 Re 8, 19).

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