Clasificación de las historias de pronunciamiento en las vidas paralelas de Plutarco (Parte 4) – Estudio Bíblico

IV

La respuesta del personaje principal no es ni un elogio ni un juicio. En cambio, el enunciado final termina la historia con un comentario memorable en el que el personaje principal interactúa con una situación o una idea en lugar de con las personas.

1.21 Un buen ejemplo de una indagación se encuentra en los Dichos de Plutarco (Apophthegms) de Spartans 215D (2):

Cuando se le preguntó qué forma de instrucción estaba más de moda en Esparta, él [Agis] dijo: «Conocimiento de cómo gobernar y ser gobernado».
Otro está presente en los Dichos (Apotegmas) de los espartanos 224D (3):
Cuando se le preguntó qué era lo mejor que debían aprender los niños nacidos libres, él [Leotychidas] dijo: «Aquellas cosas que pueden ayudarlos cuando se conviertan en hombres».

Gemoll, en su célebre estudio, consideró esta forma como el apotegma clásico (2). La forma recibe su estructura en dos partes por medio de una cláusula de participio en la primera parte (ἐρωτηθεις…) y un verbo finito en tercera persona en la segunda parte (εἶπε o equivalente)11. Entre las doscientas historias de pronunciamientos en las cuatro Vidas, siete claramente tienen esta estructura y cinco más se aproximan a esta estructura. Ninguna de las historias con esta estructura en las cuatro Vidas, sin embargo, contiene una respuesta que no sea ni negativa ni positiva.

Toda historia que contiene la iniciativa de un indagador en la primera parte se caracteriza por una interacción entre los personajes que introduce dinámicas que no son simplemente aforísticas.

1.22 La ausencia de cualquier investigación aforística de Alejandro, Julio César, Demóstenes y Cicerón de Plutarco sugiere que, desde el punto de vista de Plutarco, rara vez se aborda a los líderes políticos con preguntas abiertas que atraigan respuestas sinceras e informativas que no contengan matices positivos ni negativos. La validez de esta sugerencia deberá probarse a lo largo de todo el corpus. Sin embargo, no debería sorprendernos encontrar investigaciones sin dinámicas positivas o negativas en un documento como las Vidas de filósofos eminentes de Diógenes Laercio (ver Poulos: secc. 1). Un ejemplo de Diógenes Laercio puede servir como ilustración:

Una vez, cuando se le preguntó qué es lo mejor, él [Pittacus] respondió: «Hacer bien el trabajo en mano». (1.77).
En este ejemplo, el personaje principal responde a una pregunta de una manera filosófica más que política. Por esta razón, las preguntas se responden sin elogios ni correcciones. Es probable que la sabiduría filosófica se manifieste más regularmente en respuestas directas e informativas a preguntas abiertas. En contraste, la sabiduría política se manifiesta en contextos repletos de conflicto y contrajuego. Cuando una persona se enfrenta a un líder político, puede esperar una respuesta que evalúe, elogie, defienda o corrija.

1.23 En las cuatro Vidas de Plutarco analizadas en este estudio, por lo tanto, solo se han encontrado dos historias que encajan en la categoría de la respuesta aforística. Ambas son descripciones más que consultas. Parece que la historia del pronunciamiento aforístico es un tipo más natural que se encuentra en la representación de la sabiduría filosófica que en la representación de la sabiduría política.

2. La historia del pronunciamiento adversativo. En contraste con el pequeño número de historias de pronunciamientos aforísticos en las cuatro Vidas, un gran número contiene interacciones que presentan alteración, inversión o negación. Estas historias son «adversativas» en lugar de aforísticas. Nuestro análisis sugiere que hay dos tipos principales de historias de pronunciamiento adversativo: (1) la corrección y (2) la disidencia. El disenso, a su vez, se puede dividir en la objeción y el desaire.

2.1 La Corrección. En una corrección, el personaje principal da una respuesta, ya sea por su propia iniciativa o en respuesta a una pregunta, una respuesta que altera, invierte o niega una suposición sostenida por una persona o grupo en la primera parte de la historia (cf. Tannehill, 1980a: 146–147; 1980b; próximamente). El tipo recibe su nombre de la interacción entre los personajes en la primera y segunda parte de la historia. En una corrección, no hay crítica del personaje principal ni antes ni después de su declaración.

Más bien, el personaje principal adopta la posición de un adversario, ya sea de manera suave o agresiva, sin ser tratado como un adversario por los demás en la historia. El resultado final de la historia es la presencia de una tensión adversativa iniciada por el personaje principal que llama a una reflexión continua. ¿Debería aceptarse el pronunciamiento final como una verdad autorizada, o el objetivo principal de la declaración era desafiar a la persona de la historia a reexaminar sus presuposiciones? Además, ¿el partido o grupo al que respondió el personaje principal aceptó o rechazó el punto de vista presentado por el personaje principal? La historia da poca o ninguna pista para resolver estos problemas.

Más bien, la alteración, la negación o la inversión son iniciadas por el personaje principal en un contexto en el que nadie lo critica ni antes ni después de su declaración.

Publicada el
Categorizado como Estudios